Madrid Nuevo Norte acaba de sumar una pieza clave a su desarrollo. Este 23 de julio se ha constituido, mediante escritura pública, la Entidad Urbanística Colaboradora de Coordinación (EUCC), el organismo que se encargará de coordinar las obras e infraestructuras que afectan a los cuatro sectores del proyecto. Su presidente, Miguel Hernández, lo define como «el paso decisivo» para que una actuación de esta magnitud avance de forma ordenada.
Madrid Nuevo Norte no se construye como un bloque único, sino como cuatro ámbitos urbanísticos independientes, cada uno con su propio ritmo y su propia gestión. El problema es que muchas de las infraestructuras que necesita el proyecto —calles, redes de saneamiento, puentes— no pertenecen a un solo sector, sino que cruzan varios de ellos o afectan al conjunto. Ahí es donde entra la nueva entidad: su función es hacer de puente entre esos cuatro sectores para que las obras comunes se ejecuten con criterios compartidos, tanto desde el punto de vista técnico como económico.
Esta figura no es una invención improvisada. Ya estaba prevista tanto en la modificación del Plan General que regula Madrid Nuevo Norte como en la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid. Sus estatutos, de hecho, llevan meses en marcha: los aprobó de forma inicial la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid en octubre de 2025, y de forma definitiva en marzo de 2026. La firma de este mes es la culminación de ese proceso.
Qué obras coordinará la nueva entidad
Entre las tareas que asumirá la EUCC destaca la coordinación de las redes de movilidad y de las actuaciones ligadas a la prolongación de la calle Agustín de Foxá, una de las vías llamadas a vertebrar el nuevo barrio. También se ocupará de infraestructuras que comparten solo algunos de los cuatro ámbitos, como determinadas redes de servicios, canalizaciones, el saneamiento o las estructuras que conectan unas zonas con otras, entre ellas puentes, túneles y pasarelas.
Además, la entidad podrá intervenir en actuaciones que, aunque se desarrollen dentro de un sector concreto, resulten necesarias para que la urbanización del conjunto funcione de manera coherente. En la práctica, esto significa que ninguna obra que afecte a más de un ámbito quedará huérfana de coordinación.
Quién forma parte de este nuevo organismo
La EUCC está integrada por los cuatro ámbitos que componen Madrid Nuevo Norte: el APE 08.21 Las Tablas Oeste, el APE 08.20 Malmea-San Roque-Tres Olivos, el APR 05.31 Centro de Negocios Chamartín y el APR 05.10 Estación de Chamartín.
En el acto de constitución se eligió a los responsables del nuevo órgano. Miguel Hernández, representante del Centro de Negocios Chamartín, ha sido nombrado presidente, mientras que Fidel Sáenz de Ormijana, representante de la Estación de Chamartín, ocupará la vicepresidencia. El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, estará representado por Paloma García Romero, delegada del Área de Obras y Equipamientos.
Hernández ha querido subrayar el alcance de este paso: «La constitución de la EUCC supone un paso decisivo para la gestión de Madrid Nuevo Norte. Este órgano permitirá coordinar de forma eficaz la ejecución de las infraestructuras y actuaciones comunes y compartidas entre los cuatro ámbitos, garantizando que un proyecto de esta complejidad avance con una visión común, una gestión integrada y una estrecha colaboración entre todos los actores implicados», ha señalado el presidente de la entidad.

Los pasos que faltan para que sea plenamente operativa
La firma de la escritura no es el punto final del proceso. El siguiente trámite será la aprobación por parte del Ayuntamiento de Madrid, y después llegará la inscripción de la entidad en el Registro de Entidades Urbanísticas Colaboradoras de la Comunidad de Madrid. Solo cuando se complete ese registro, la EUCC contará con personalidad jurídica propia y podrá actuar con plena capacidad para cumplir sus funciones.
Qué supone este paso para el futuro del norte de Madrid
Con este nuevo organismo, Madrid Nuevo Norte se dota de un modelo de gestión pensado para que las infraestructuras que conectan sus distintas zonas —y que las unen con el resto de la ciudad— se ejecuten con una visión de conjunto. Para los cuatro sectores implicados, supone contar con un marco estable donde planificar y financiar de forma coordinada las obras de mayor calado, aquellas llamadas a transformar esta parte de la ciudad en los próximos años.










