Artículo de opinión de Juan Jesús Valle, Concejal PSOE Algete

La desaparición de la Food-Truck en Algete ha dejado más preguntas que respuestas, y la primera Teniente de Alcalde, Cristina Expósito, mantiene un silencio que resulta, cuanto menos, sospechoso. Desde que el servicio dejó de funcionar, hemos intentado obtener información sobre cómo se gestionó el proyecto y por qué se suspendió de manera abrupta. Hasta ahora, ninguna respuesta oficial.
El clima de desconfianza aumenta debido a un expediente presuntamente irregular relacionado con la Food-Truck, al que se niega el acceso. La falta de transparencia alimenta la sensación de que hay algo que se quiere ocultar. La administración municipal tiene la obligación de garantizar el acceso a información sobre la gestión de servicios públicos, y la negativa a mostrar este expediente genera un problema de rendición de cuentas frente a la ciudadanía.
En los Plenos, la situación es similar. Las preguntas sobre la Food-Truck se evaden sistemáticamente. Las intervenciones de Cristina Expósito se caracterizan por el nerviosismo, la evasión y la omisión, dejando a los vecinos con la sensación de que se les oculta información sensible. La ciudadanía exige claridad: si todo estuviera en orden, ¿por qué no se muestra la documentación y se dan explicaciones públicas?
La pregunta que nos hacemos es clara y directa: ¿qué está ocultando la primera Teniente de Alcalde? La opacidad en la gestión de un proyecto que afecta directamente a la comunidad genera un desgaste inevitable en la confianza que los vecinos depositan en sus representantes.
Este caso refleja un problema recurrente en esta legislatura: la falta de transparencia no solo genera sospechas, sino que socava la legitimidad de quienes ejercen funciones públicas. Los ciudadanos piden información veraz y rendición de cuentas. Saber cómo se gestionó la Food-Truck, por qué desapareció y qué criterios se aplicaron es un derecho que debería ser prioritario.
Mientras el silencio de Cristina Expósito continue, llegaremos donde haga falta. En Política Local la opacidad y el caciqueo no es una opción: la transparencia es imprescindible, y el municipio y en concreto la comunidad deportiva espera respuestas que, hasta ahora, no llegan.
Despechar este asunto en último instancia con un “ había licencia y ahora no hay licencia” es tomar por estúpido a los vecinos y vecinas de Algete.









