Los pensamientos y las violas empiezan a ocupar calles, plazas y glorietas de Colmenar Viejo para mantener el color de las zonas ajardinadas durante los meses fríos. La calle del Molino de Viento concentra la mayor parte de la plantación.
Con la llegada del otoño, las flores que han decorado Colmenar Viejo durante los meses cálidos dejan paso a otras variedades preparadas para soportar mejor las bajas temperaturas. El municipio renovará sus jardines y espacios públicos con 11.035 plantas ornamentales, principalmente pensamientos, repartidas por distintos puntos del casco urbano.
La campaña incluye calles, avenidas, plazas y glorietas. El cambio más destacado por volumen se encuentra en la calle del Molino de Viento, donde está prevista la plantación de 6.700 ejemplares. El objetivo es mantener las zonas ajardinadas en buenas condiciones también durante el otoño y el invierno.
La calle del Molino de Viento, el punto con más flores
La distribución de las nuevas plantas deja una diferencia importante entre las zonas elegidas. La calle del Molino de Viento reúne por sí sola más de la mitad del total previsto, mientras que otros espacios recibirán cantidades más reducidas.
La glorieta de los Canteros contará con 1.500 plantas y la glorieta de la Bandera, con 950. En los macizos laterales de la avenida de Madrid se colocarán otras 600, mientras que el entorno del Canto de la Virgen y la glorieta del Yiyo sumarán 400 ejemplares.
El resto de la campaña llegará a la glorieta de la Ermita de la Soledad, la avenida de San Agustín —junto al Centro de Salud Sur— y la calle del Doctor de la Morena, con 180 plantas en cada uno de estos puntos.
También se renovarán las flores de las plazas de la Constitución y de Eulogio Carrasco, donde se plantarán 180 violas. La relación se completa con 105 ejemplares en la glorieta de la avenida de la Libertad con la calle del Estanco y otros 60 en la rotonda de Vista Nevada.

Pensamientos para el otoño y el invierno
El cambio de flores responde a la adaptación de los jardines a cada estación. Las petunias y otras variedades similares, habituales durante la primavera, dejan paso ahora principalmente a los pensamientos, una de las especies elegidas para los meses de temperaturas más bajas.
Las violas también forman parte de esta renovación, con presencia en las plazas de la Constitución y de Eulogio Carrasco. La elección de estas plantas permite dar continuidad a las zonas floridas cuando termina la temporada de primavera.
La sustitución periódica de las especies ornamentales es una de las tareas de mantenimiento de los espacios verdes. Junto al cuidado de las plantas que ya existen, estas labores buscan conservar los jardines y parterres en condiciones adecuadas durante todo el año.
El mantenimiento de los jardines, más allá del color
La campaña no se limita a cambiar unas flores por otras. La conservación de las zonas verdes también incluye cuidar la vegetación existente y renovar las especies ornamentales cuando las condiciones de cada estación lo requieren.
El concejal de Medio Ambiente, Agustín De La Fuente, ha explicado que la intención es que los vecinos noten ese cuidado en sus recorridos habituales por el municipio. En palabras del edil, el propósito es «seguir trabajando por un municipio más cuidado, atractivo y agradable para vivir, donde los vecinos puedan disfrutar de una imagen renovada y espacios verdes bien conservados».
De La Fuente también ha destacado la importancia del aspecto de estos espacios, además de su conservación. «Nuestra labor no consiste únicamente en garantizar el mantenimiento y la conservación de las zonas verdes, sino también en cuidar su estética», ha señalado.
Con la nueva plantación, Colmenar Viejo afronta los meses fríos con más de 11.000 flores de temporada en sus calles y zonas ajardinadas. Los pensamientos y las violas tomarán el relevo de las flores primaverales para mantener el color en distintos rincones del municipio durante el otoño y el invierno.










