El Banco Nacional de Germoplasma Animal, situado en el CENSYRA de Colmenar Viejo, incorporará material genético de la raza bovina Pasiega. El convenio firmado con la asociación de criadores establece una custodia inicial de 15 años. La vaca pasiega no llegará a Colmenar Viejo y tampoco se trata de trasladar animales desde Cantabria. Lo que se conservará en el municipio son muestras de material genético de esta raza bovina autóctona, como parte de las medidas destinadas a preservar sus recursos genéticos y facilitar su conservación a largo plazo.
El acuerdo ha sido formalizado entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Asociación de Criadores de Ganado Vacuno de la Agrupación Pasiega. El convenio, firmado el pasado 28 de agosto, fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el 8 de septiembre de 2026. Su finalidad es concreta: depositar y mantener bajo custodia material genético de la raza Pasiega en el Banco Nacional de Germoplasma Animal, ubicado en el Centro de Selección y Reproducción Animal (CENSYRA) de Colmenar Viejo.
El banco funciona como una reserva de seguridad para los recursos genéticos de las razas ganaderas. En el caso de la Pasiega, permitirá conservar material que pueda resultar necesario en el futuro dentro de su programa de cría y conservación.
La elección de Colmenar Viejo no responde a que esta raza tenga una presencia especial en el municipio. El CENSYRA alberga el Banco Nacional de Germoplasma Animal, una instalación destinada a conservar material genético de distintas razas ganaderas españolas. La Pasiega procede de Cantabria y está incluida por el Ministerio de Agricultura en el Catálogo Oficial de razas de ganado como raza autóctona en estado de amenaza. De ahí la importancia de contar con una reserva genética que permita mantener la diversidad de la población y disponer de material conservado ante posibles necesidades futuras.
Una raza vinculada a los valles pasiegos
La raza Pasiega está estrechamente ligada a Cantabria y, en particular, al territorio de los valles pasiegos. Se trata de una raza bovina de aptitud principalmente lechera que forma parte del patrimonio ganadero tradicional de la región.
Su historia está marcada por el descenso de la población. Con el paso del tiempo, la expansión de otras razas y los cambios experimentados por la ganadería hicieron que el número de ejemplares pasiegos disminuyera de forma importante.
El Ministerio de Agricultura reconoce oficialmente su situación como raza autóctona en estado de amenaza y existe un programa específico de cría destinado a su reconstrucción y conservación.
La conservación genética cobra especial importancia en razas con poblaciones reducidas. Mantener animales vivos es fundamental, pero también lo es conservar material reproductivo que pueda servir para mantener o recuperar determinadas características genéticas de la población.
Qué se va a guardar en el CENSYRA
El convenio publicado por el BOE establece el marco para el depósito, custodia y, cuando corresponda, devolución del material genético de la raza pura Pasiega.
El documento no concreta el número de muestras que serán depositadas ni especifica en sus cláusulas qué cantidad exacta de material llegará al banco. Por tanto, no se puede atribuir al convenio una cifra determinada. Sí establece cómo se realizará el proceso. La Asociación de Criadores aportará el personal técnico necesario para colaborar en la selección de las muestras y se encargará de su traslado hasta el Banco Nacional de Germoplasma Animal en las condiciones establecidas.
Una vez depositado, el material quedará bajo la custodia del banco. El Ministerio de Agricultura asumirá la coordinación y supervisión de esa custodia y de una eventual devolución. Además, el convenio reconoce que el material genético depositado pertenece conjuntamente a la Asociación de Criadores y al Gobierno de Cantabria.

¿Para qué podría utilizarse en el futuro?
La finalidad de conservar estas muestras no es utilizarlas de forma inmediata, sino disponer de una reserva genética que pueda ser necesaria en determinadas circunstancias. El propio convenio contempla que el material pueda liberarse, previo informe de la Comisión Nacional de Zootecnia, para la reconstitución de una raza que hubiera llegado a extinguirse o para apoyar la conservación de una raza amenazada mediante el incremento de su diversidad genética.
Es importante hacer una precisión: que el convenio contemple esos supuestos no significa que la raza Pasiega esté extinguida ni que el documento anuncie que vaya a desaparecer. Su situación oficial es la de una raza autóctona en estado de amenaza y cuenta con un programa de cría y conservación. La utilidad del banco consiste precisamente en anticiparse a posibles problemas y mantener material genético que pueda resultar valioso para la raza en el futuro.
Una función poco conocida del CENSYRA
Para Colmenar Viejo, el convenio permite poner el foco en una actividad que se desarrolla desde hace años en el municipio. El CENSYRA de Colmenar Viejo alberga el Banco Nacional de Germoplasma Animal y desarrolla trabajos relacionados con la selección, reproducción, mejora genética y conservación de razas ganaderas.
El banco no está destinado exclusivamente a una raza o a una comunidad autónoma. Su función es conservar recursos genéticos ganaderos y mantener copias de seguridad de material procedente de diferentes programas de conservación. Por eso, el depósito de material de la raza Pasiega supone una nueva incorporación a una actividad que conecta a Colmenar Viejo con la conservación de razas ganaderas de diferentes puntos de España.
En este caso, la conexión es especialmente clara: el material procede de una raza vinculada a Cantabria, mientras que su reserva genética quedará custodiada en las instalaciones del CENSYRA madrileño.
15 años de custodia
El convenio tendrá una duración de 15 años desde su entrada en vigor. Las partes podrán acordar posteriormente una prórroga de hasta cuatro años adicionales.
La finalización del convenio tampoco implica que las muestras tengan que salir automáticamente del Banco Nacional de Germoplasma. El documento establece que, una vez terminado, el material genético permanecerá depositado salvo que la asociación solicite su devolución. Durante ese periodo, la custodia se realizará conforme a los procedimientos establecidos por el banco y bajo la supervisión prevista en el acuerdo.
El convenio tampoco contempla una remuneración del Ministerio a la Asociación de Criadores. El documento señala expresamente que las actuaciones no suponen una contraprestación económica a favor de la asociación ni un compromiso de gasto para el Ministerio de Agricultura.
Una «copia de seguridad» para una raza autóctona
El acuerdo responde a una obligación incluida en la normativa española sobre conservación y mejora de las razas ganaderas. Las asociaciones de criadores deben disponer de mecanismos para conservar el material genético de sus razas y enviar una copia de seguridad al Banco Nacional de Germoplasma Animal. En el caso de la Pasiega, esa copia tendrá su lugar de custodia en Colmenar Viejo.
La importancia de esta medida está en que el patrimonio genético de una raza no puede recuperarse fácilmente una vez perdido. Conservar muestras permite mantener una reserva que puede complementar el trabajo realizado por los ganaderos y las asociaciones responsables del programa de cría.
Para los vecinos, la noticia tiene así una lectura local más allá de la curiosidad de que una raza cántabra aparezca vinculada a Colmenar Viejo. El municipio cuenta con unas instalaciones que participan en la conservación de recursos genéticos ganaderos de todo el país, y ahora el material de la raza Pasiega se suma a esa reserva.
No habrá, por tanto, nuevas vacas pasiegas pastando en Colmenar Viejo. Lo que habrá es algo menos visible, pero con una función concreta: material genético conservado durante años para mantener abierta la posibilidad de proteger la diversidad de una raza autóctona que forma parte de la historia ganadera de Cantabria.










