Arrancan las Pruebas de Acceso a la Universidad en la región con absoluta normalidad para más de 42.000 estudiantes madrileños. Las seis universidades públicas ya albergan los exámenes tradicionales que definirán el futuro académico de una generación marcada por el esfuerzo.
La rutina de miles de hogares en la Comunidad de Madrid ha cambiado por completo este lunes 1 de junio de 2026. Los nervios, los repasos de última hora y los mapas de transporte público han sido los protagonistas en las casas de los 42.047 alumnos que se juegan su futuro académico en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU). La primera jornada de estos exámenes, fundamentales para el posterior ingreso en las carreras deseadas, ha comenzado de manera pacífica y sin contratiempos en los diferentes campus habilitados, marcando el inicio de una semana crucial que concluirá el próximo jueves para la mayoría de los aspirantes.
El despliegue organizativo es mayúsculo, coordinado este año de forma especial por la Universidad de Alcalá, que ejerce la presidencia de la Comisión Organizadora en esta convocatoria. Hasta este emblemático centro se ha desplazado la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, con el objetivo de comprobar de primera mano cómo se desarrollaban los primeros compases de las pruebas y transmitir tranquilidad y apoyo a los jóvenes que se encontraban ya en las aulas listos para enfrentarse a los folios en blanco.
Distribución de los estudiantes en los campus públicos
La afluencia de jóvenes se reparte de forma muy diversa entre los seis centros universitarios de carácter público de la región. El volumen de matriculaciones refleja la magnitud de este proceso formativo. La Universidad Complutense se sitúa a la cabeza en cuanto a recepción de alumnos, al albergar en sus instalaciones a un total de 13.424 estudiantes. Le sigue en volumen la Universidad Autónoma, donde se examinan estos días 10.341 jóvenes, consolidándose como otro de los grandes núcleos de actividad durante esta semana.

Por su parte, la Universidad Carlos III acoge a 6.348 alumnos, mientras que la Universidad de Alcalá da cobertura a 5.595 participantes en sus sedes. En el sur de la región, la Universidad Rey Juan Carlos gestiona las pruebas de 4.510 estudiantes, y cierra la lista la Universidad Politécnica, un centro de perfil técnico donde realizan sus exámenes un total de 1.829 aspirantes. Esta distribución geográfica garantiza que los alumnos de distintas zonas de Madrid puedan realizar las evaluaciones en entornos universitarios cercanos o bien comunicados con sus lugares de residencia habitual.
Calendario de asignaturas y materias a examen
El diseño de las pruebas está estructurado para diversificar el esfuerzo mental de los alumnos a lo largo de cuatro jornadas intensas. Durante el primer día, celebrado hoy, los estudiantes han tenido que demostrar sus conocimientos en disciplinas de carácter troncal y humanístico, concretamente en las asignaturas de Lengua Castellana y Literatura e Historia de la Filosofía. Estas materias exigen una gran capacidad de redacción, análisis crítico y síntesis, rompiendo el hielo de un proceso que siempre genera una gran expectación familiar.
Para la jornada del martes, el esquema de evaluación se trasladará hacia la Primera Lengua Extranjera e Historia de España, dos materias que también forman parte del bloque obligatorio para todos los matriculados. Posteriormente, durante las jornadas del miércoles y del jueves, el protagonismo recaerá en las asignaturas optativas y materias de modalidad. Estas últimas pruebas son determinantes para aquellos alumnos que buscan elevar su nota media de admisión y acceder a titulaciones con un límite de plazas muy estricto y notas de corte elevadas.
Protocolos para resolver incidencias y casos excepcionales
La planificación de la PAU contempla diversos mecanismos de seguridad para que ningún alumno se quede atrás por causas de fuerza mayor o imprevistos de última hora. De este modo, la organización ha reservado el viernes 5 de junio como un día complementario destinado exclusivamente a la resolución de incidencias. Esta fecha está pensada para dar respuesta a situaciones particulares, como aquellos casos en los que un aspirante no haya podido realizar un examen debido a una coincidencia horaria entre dos materias distintas de la fase optativa.
Además, existe una alternativa para aquellos estudiantes inscritos que, por circunstancias excepcionales, imprevistas y debidamente justificadas mediante acreditación oficial, se vean imposibilitados de acudir a las aulas esta semana. Para ellos se ha previsto el uso de la convocatoria extraordinaria, fijada para los días 30 de junio, 1 y 2 de julio. Quienes deban recurrir a este turno dispondrán asimismo del 3 de julio como jornada adicional para solucionar posibles solapamientos de horarios o contingencias de última hora, asegurando la equidad del proceso.
Plan especial de movilidad en los transportes públicos
Conscientes del enorme movimiento de personas que implican estas pruebas, las administraciones han diseñado un dispositivo especial de movilidad enfocado a facilitar el acceso rápido y fluido a los distintos campus públicos. El objetivo prioritario es evitar retrasos innecesarios que añadan tensión a una situación que ya de por sí resulta estresante para los estudiantes y sus familias. Las principales actuaciones se concentran en la red de Metro de Madrid, donde se prevé un incremento notable de viajeros en franjas horarias muy concretas de la mañana y de la tarde.
El refuerzo del servicio afectará de manera directa a la Línea 6 y a la Línea 12 (MetroSur), dos arterias clave que conectan con múltiples recintos de educación superior de la capital y de los municipios de la periferia. En concreto, la frecuencia de trenes se incrementará hasta un 23% durante toda la semana laboral. Esta medida pretende absorber de forma eficiente el flujo de jóvenes y acompañantes, garantizando que los trayectos se realicen con puntualidad y reduciendo al mínimo el riesgo de aglomeraciones en los andenes y accesos.










