El incendio arrasa la Sierra Oeste deja tras de sí carreteras dañadas, ganaderías desabastecidas y miles de vecinos fuera de casa. La Comunidad de Madrid responde con un plan de choque: más de 100 kilómetros de carretera por reparar, 300.000 kilos de forraje para el ganado y cinco oficinas móviles repartidas por los pueblos afectados.
El Gobierno regional de la Comunidad de Madrid ha anunciado un Plan de Recuperación Integral para arreglar las carreteras que se han quedado tocadas por las llamas del incendio, con más de 100 kilómetros afectados en la red viaria autonómica. Las vías dañadas son la M-501, M-507, M-510, M-512, M-521, M-531, M-533, M-537, M-539, M-540, M-541 y M-855. Los tramos afectados se reparten entre Aldea del Fresno, Villa del Prado, Navas del Rey, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Colmenar del Arroyo, Valdemaqueda, Peralejo, Fresnedillas de la Oliva, Valdemorillo y Chapinería.
Las obras no empezarán de inmediato: primero tienen que terminar las labores de extinción y las cuadrillas de conservación deben poder acceder con seguridad a las zonas quemadas. Cuando eso ocurra, los trabajos incluirán volver a pintar las marcas viales, reponer señales, arreglar el asfalto y sustituir barreras de protección y biondas que el calor haya podido deteriorar. También se limpiarán restos, se revisarán cunetas y márgenes, y se comprobará si el paso constante de camiones y vehículos de emergencia durante la extinción ha dejado su propia huella en el firme.
La Dirección General de Carreteras será la encargada de evaluar cada vía y decidir qué tramos se arreglan antes, según la gravedad de los daños y las necesidades de seguridad de quienes circulen por ellas.

Forraje y agua para el ganado, con más controles de acceso
El incendio también ha golpeado de lleno al sector ganadero de la zona. Para paliarlo, la Comunidad ha preparado 300.000 kilos de forraje, repartidos en 20 tráileres, y 10 depósitos de agua de 1.000 litros para las explotaciones que se han quedado sin recursos. Estas ayudas llegarán en cuanto se pueda acceder con garantías a las fincas afectadas.
Hasta el momento, 14 ganaderías han pedido este apoyo, que beneficiará a cerca de 1.000 animales entre vacas, ovejas, cabras y caballos.
Junto a la ayuda material, llega también una medida de control: a partir de ahora, para entrar en las fincas donde el paso está restringido hay que enseñar un documento que acredite que se es el titular de la explotación —la cartilla ganadera, la inscripción en el REGA o la solicitud de la PAC sirven como prueba—. La razón es sencilla: se han detectado casos de personas que se han hecho pasar por ganaderos para colarse en zonas de acceso limitado, y esta exigencia busca frenarlo sin dificultar el paso a quienes de verdad son propietarios.
En paralelo, varios animales han sido trasladados al Centro Integral de Acogida de Animales (CIAAM), y el Gobierno regional sigue en contacto con las protectoras de los municipios afectados para cuidar también de las mascotas.
Oficinas móviles para atender a los vecinos evacuados
El tercer frente de esta respuesta tiene que ver con las personas. Las cinco Oficinas Móviles de Atención al Ciudadano de la región se han desplazado a los 15 puntos de acogida habilitados para los vecinos que han tenido que dejar sus casas, y podrán además dar servicio a otros municipios que lo necesiten sin dejar de cubrir sus rutas habituales.
La medida se dio a conocer durante una visita a los afectados alojados en el polideportivo de Villamanta, donde han pasado la noche 220 vecinos. Este punto se suma a otros 14 repartidos por Alcalá de Henares, Alcobendas, Alcorcón, Brunete, Getafe, Las Rozas de Madrid, Leganés, Móstoles, Pozuelo de Alarcón, Sevilla la Nueva, Villamantilla, Villanueva de la Cañada, Villanueva de Perales y Villaviciosa de Odón.
En estos centros, los vecinos reciben atención psicológica, información y ayuda para gestionar los trámites que necesiten en estos días tan complicados. La prioridad es clara: atender primero a quienes se han visto obligados a salir de sus viviendas, algunos de los cuales las han perdido por completo.
Estas oficinas tienen, además, una función que va más allá de la emergencia: acercan la administración a municipios de menos de 65.000 habitantes, evitando que sus vecinos tengan que desplazarse a otras localidades para hacer sus gestiones.
Más de 55.000 vecinos evacuados o confinados
La magnitud del incendio se refleja en las cifras: en estos momentos, más de 55.000 vecinos permanecen evacuados o confinados en 15 municipios de la región. A ello se suma el traslado de 1.300 usuarios de 21 residencias y centros de atención social, que han tenido que ser reubicados por precaución.
El Gobierno regional mantiene contacto permanente con los alcaldes de las localidades afectadas y sigue realizando visitas sobre el terreno, siempre en zonas seguras, para coordinar la respuesta y apoyar a los ayuntamientos. Además de la atención psicológica en los puntos de acogida, se garantiza el suministro de medicamentos tanto a quienes están confinados en sus casas como a los que se alojan en estos recursos.









