La mayor parte de las veces compramos alimentos creyendo que son una cosa y resultan ser otra. Por eso y tras una larga lucha, las Asociaciones de Consumidores han conseguido que la nueva Ley de Etiquetado obligue a los fabricantes a poner en la etiqueta toda la información sobre el producto que estamos comprando
Habitualmente, las marcas respetan esta nueva ley, pero recurren a la letra pequeña en las etiquetas para poner las verdades que menos interesan. De esta forma, nos resulta ilegible ver la información esencial.
Por ejemplo: ya no basta con decir «aceite vegetal», ahora hay que especificar (de girasol, de maíz, de coco, de palma…).
Lo que se pretende evitar con esta Ley de Etiquetado son las frases publicitarias que fomentan los malentendidos y la confusión del consumidor.
Se exige que lo que conocemos como la letra pequeña sea letra igual de legible que el resto de la etiqueta.
Se recogen firmas para apoyar esta petición que tanto nos afecta a todos en http://www.ocu.org/movilizate/sabemos-que-comemos
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