Las fiestas patronales de San Sebastián de los Reyes 2025 han consolidado su éxito con récords de participación, un notable impacto económico de cuatro millones de euros y una programación que atrajo a miles de personas
San Sebastián de los Reyes vivió un fin de semana extraordinario con motivo de sus fiestas patronales en honor a su patrón, San Sebastián Mártir. Desde el emotivo pregón del reconocido Pedro María Rivera hasta la vibrante entrega de premios del Concurso de Belenes, la ciudad se convirtió en un hervidero de actividades que atrajeron a miles de visitantes, dejando un impacto económico de cuatro millones de euros, cifra que supera la registrada en 2024.
Además de su relevancia cultural y religiosa, las jornadas se caracterizaron por su capacidad de dinamizar el comercio local. Comercios, restaurantes y hoteles disfrutaron de una ocupación plena, con la mayoría de alojamientos completos, obligando a muchos visitantes a hospedarse en localidades vecinas.
Seguridad y sostenibilidad
La planificación fue clave para el desarrollo exitoso de las fiestas. Gracias a la Junta Local de Seguridad y la Comisión de Festejos, se implementaron dispositivos que garantizaron un ambiente seguro y libre de incidentes graves. La campaña “Vidrio 0.0 ¡Colabora!” fue otro de los aciertos, promoviendo la sostenibilidad durante las celebraciones.
Polémica en los encierros: denuncian riesgos para niños en el recorrido taurino
La Fundación Franz Weber ha puesto el foco en una polémica situación que marcó los Encierros Blancos de San Sebastián de los Reyes 2025. Según denuncian, se permitió la presencia de menores de edad en las inmediaciones del recorrido taurino, algo que consideran un grave riesgo para su seguridad y un incumplimiento de las recomendaciones internacionales.
Las imágenes captadas en retransmisiones en directo muestran a niños y niñas agarrados a las talanqueras, los elementos que delimitan el recorrido, sin ningún tipo de barrera física que les impidiera acceder al espacio donde se desarrollaban los encierros. Esta situación no solo los expone a posibles golpes por parte de los participantes o los toros, sino que también abre un debate sobre la idoneidad de estas prácticas en un entorno que debería garantizar su protección.

La denuncia no es nueva. En 2018, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU instó a España a prohibir la participación y presencia de menores en eventos taurinos debido a sus potenciales efectos nocivos. En su reciente Comentario General nº 26, recalcan que los niños deben estar protegidos de toda forma de violencia, incluidas aquellas infligidas a los animales. Colectivos como ‘Animalistas Sanse’ se suman a esta crítica, señalando que las medidas de seguridad implementadas son insuficientes.
Además de los riesgos físicos, científicos alertan sobre las consecuencias psicológicas de exponer a los menores a escenas violentas. Estudios destacan que este tipo de experiencias puede aumentar niveles de agresividad, ansiedad y normalización de la violencia, afectando su desarrollo emocional y fomentando actitudes de aceptación hacia el maltrato.
La música, protagonista indiscutible
Los conciertos ofrecidos por Los Inspectores, Bomberay y las orquestas Maxims y Vulkano transformaron la Plaza de la Constitución en un epicentro cultural, con miles de personas disfrutando de canciones y versiones que unieron generaciones. La programación musical, cuidadosamente diseñada por la Concejalía de Fiestas y Tradiciones Populares, sigue demostrando ser uno de los mayores atractivos de las festividades.









