En las últimas semanas, San Agustín de Guadalix y El Molar han vivido una oleada inquietante de robos con violencia contra personas mayores. Tres jóvenes, de entre 18 y 26 años, han sido detenidos por la Guardia Civil por su presunta implicación en cuatro asaltos en los que no dudaron en emplear la fuerza para arrebatar cadenas y objetos de valor a sus víctimas.
El primer caso denunciado tuvo lugar a finales de mayo, cuando un hombre de 72 años fue atacado en San Agustín de Guadalix. El agresor no dudó en agarrarle del cuello y arrancarle con violencia una cadena que llevaba, haciendo que la víctima cayera al suelo y sufriera una caída. Este acto despiadado provocó una reacción inmediata de las autoridades locales para poner fin a estos ataques.
Una mujer de 82 años fue arrastrada y golpeada durante un robo
Durante junio se registraron tres robos más con un patrón similar: acercamiento rápido y violento para arrebatar cadenas y otros objetos, sin consideración por la edad o estado de las víctimas. En uno de estos hechos, la víctima fue una mujer de 82 años que fue arrastrada varios metros por el suelo mientras el agresor le quitaba la cadena y el bolso. Esta acción no solo le provocó dolor físico sino también un profundo impacto emocional. Además, en otro ataque, una persona sufrió un fuerte golpe en la espalda y cayó al suelo mientras le sustraían dos cadenas de oro.
Uso fraudulento de tarjeta bancaria robada
No solo se limitaron a robar las joyas y pertenencias: los delincuentes lograron apropiarse de una tarjeta bancaria durante uno de los asaltos y realizaron compras fraudulentas, agregando un delito de estafa a su lista.
Detenidos tres jóvenes con historial delictivo
Fruto de una investigación desarrollada por la Guardia Civil, especializada en la comarca, se identificó a los tres presuntos autores —jóvenes entre 18 y 26 años, con antecedentes por hechos similares— quienes fueron localizados y arrestados tanto en San Agustín de Guadalix como en El Molar.
Al momento del arresto, uno de ellos llevaba en su poder el teléfono móvil de una víctima, elemento recuperado junto a parte de las joyas sustraídas. Dos de los detenidos ya han ingresado en prisión de forma provisional mientras el tercero está pendiente de resolución judicial.
La recuperación parcial de las piezas robadas y la detención de los responsables aportan un alivio, aunque el daño físico y emocional a las víctimas será difícil de olvidar a corto plazo.










