Un ensayo clínico liderado por el Hospital Clínico San Carlos de Madrid demuestra la eficacia de un tratamiento pionero para reducir la progresión de la miopía en niños
Un nuevo horizonte en el tratamiento de la miopía infantil está marcando un antes y un después en el ámbito sanitario. Investigadores del Hospital Clínico San Carlos, en colaboración con otros expertos, han desarrollado un innovador enfoque que combina colirio de atropina diluida al 0,025% con lentes oftálmicas de tecnología DIMS. Este método no solo busca corregir la visión, sino que se centra en detener el alargamiento axial del ojo, una de las principales causas de complicaciones graves como desprendimiento de retina, glaucoma y cataratas prematuras.
¿En qué consiste este tratamiento?
El ensayo, avalado por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, se ha diseñado para evaluar la eficacia del tratamiento combinado frente al uso de atropina diluida y lentes convencionales. La clave del éxito radica en las lentes DIMS, que permiten una visión nítida en el centro mientras generan un desenfoque periférico que ralentiza el alargamiento del ojo.
Los resultados preliminares son alentadores: casi el 40% de los pacientes tratados con esta combinación lograron frenar por completo la progresión axial de la miopía. «Estamos viendo cómo este enfoque ayuda a controlar un problema que, de no tratarse a tiempo, podría tener consecuencias irreversibles en la vida adulta», destacó la doctora Rosario Gómez de Liaño, responsable de la Unidad de Oftalmología Pediátrica del hospital.
La miopía, un desafío de salud global
La miopía afecta actualmente a millones de personas en todo el mundo, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para 2050, entre el 40% y el 52% de la población será miope. Este problema, muchas veces subestimado como un defecto refractivo común, ha sido clasificado recientemente como una enfermedad debido a sus implicaciones en la salud ocular a largo plazo.
Cada dioptría cuenta. Según los expertos, evitar el aumento de una sola dioptría reduce en un 40% el riesgo de desarrollar patologías asociadas. Por el contrario, un incremento de una dioptría puede aumentar en un 67% la probabilidad de padecer maculopatía miópica, una afección que puede generar pérdida irreversible de visión.

Factores de riesgo y recomendaciones preventivas
Aunque la genética juega un papel importante en el desarrollo de la miopía, los factores medioambientales tienen una influencia creciente, especialmente en las nuevas generaciones. El uso excesivo de dispositivos electrónicos, las largas horas en espacios cerrados y la falta de exposición a la luz natural son algunos de los principales culpables.
Para prevenir o ralentizar su progresión, los especialistas recomiendan:
- Aumentar el tiempo al aire libre.
- Reducir el uso de pantallas electrónicas, especialmente en condiciones de poca luz.
- Mantener una distancia adecuada al leer o escribir (más de 40 cm).
- Realizar revisiones oftalmológicas periódicas para detectar problemas de manera temprana.
El Clínico San Carlos, un referente en oftalmología
El Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, se ha consolidado como un centro líder en la investigación y tratamiento de la miopía. Con una unidad especializada en esta condición, este hospital público es pionero en abordar tanto los aspectos clínicos como los investigativos, brindando soluciones innovadoras a pacientes de todas las edades.
“Cada vez observamos más casos de miopía en niños pequeños y con una progresión acelerada. Cuanto antes se trate, mayor será la probabilidad de evitar complicaciones futuras”, afirmó la doctora Noemí Güemes, oftalmóloga del Clínico San Carlos.
Un avance que mira hacia el futuro
Este ensayo clínico no solo ofrece esperanza a quienes sufren miopía, sino que subraya la importancia de abordar la salud ocular desde la infancia. Con resultados preliminares prometedores presentados en congresos nacionales e internacionales, este tratamiento se perfila como una herramienta crucial para combatir uno de los problemas oculares más comunes y preocupantes del siglo XXI.










