Se ha creado una aplicación móvil llamada Entrain que ayuda a los viajeros a adaptarse a las diferentes zonas horarias, reduciendo así los efectos del jet lag. Gracias a esta aplicación, investigadores de la Universidad de Michigan han podido trazar un mapa que refleja los hábitos de sueño de ciudadanos de todo el planeta.

Al registrarse en la app, los usuarios responden un breve cuestionario acerca de sus tiempos de sueño, su zona horaria local y la iluminación con la que suelen dormir; y eligen si enviar sus datos anónimos a los servidores de los investigadores.
El trabajo, publicado en Science Advances, aporta datos como que “las mujeres son más propensas a dormir durante periodos más largos y sus hábitos de sueño cambian menos con la edad”.
Los hombres de mediana edad duermen, a menudo, menos de las siete u ocho horas recomendadas, mientras que las mujeres duermen unos 30 minutos más de promedio: se van a la cama antes y se despiertan algo más tarde. Esta tendencia se pronuncia en edades comprendidas entre los 30 y los 60 años.
Además, según los investigadores hay otros factores que influyen en nuestros ciclos de sueño, como la edad: “los horarios de sueño son más similares entre las personas mayores de 55 que en el grupo de los menores de 30 años”; o la cantidad de luz solar a la que estamos expuestos: “Las personas que pasan algo de tiempo expuestas a la luz solar cada día tienden a irse a la cama temprano y duermen más que los que viven la mayor parte de la jornada bajo la luz artificial”.
Presión social
Los datos de la app también revelan que ciertas presiones sociales nos hacen ignorar las señales biológicas sobre cuándo debemos irnos a dormir; por ejemplo, por la necesidad de demostrar que somos capaces de vivir con pocas horas de sueño, o las responsabilidades de la mañana, como ir trabajar y llevar a los niños al colegio, que son factores que reducen el tiempo que pasamos durmiendo.
«En general, las normas sociales gobiernan sobre la hora de acostarse, y el reloj interno manda en la hora a la que nos despertamos», comenta Daniel Forger, investigador de la Universidad de Michigan.
Diferencias geográficas
Las horas de sueño también varían según la zona geográfica en la que vivamos, según este estudio, los países culturalmente similares y cercanos geográficamente tienen patrones de sueño parecidos. Por ejemplo, entre España e Italia hay una fuerte similitud, ya que son dos de los países donde la gente se acuesta más tarde y tiene tiempos de sueño similares.
Según los datos, la media de la duración del sueño se sitúa entre un mínimo de siete horas, aproximadamente, además media hora más o menos de sueño puede suponer una gran diferencia para las funciones cognitivas y la salud a largo plazo.
“Dormir es más importante que lo que las personas se creen”, dicen los investigadores. “Pasar muchos días sin dormir lo suficiente disminuye el rendimiento”, afirma Olivia Walch, una de las autoras del estudio.
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