San Sebastián de los Reyes se prepara para sus fiestas patronales con un plan integral que garantiza la participación de todos los vecinos, eliminando barreras físicas y sensoriales en los actos principales. Tras el éxito de las medidas navideñas, el municipio refuerza las zonas de calma, la señalización con pictogramas y los espacios reservados para asegurar unas celebraciones verdaderamente inclusivas.
Las celebraciones en honor a San Sebastián Mártir, que tendrán lugar entre el 15 y el 23 de enero, no serán unas fiestas más para los vecinos de San Sebastián de los Reyes. El objetivo es claro: transformar el entorno urbano y los eventos festivos en lugares donde cualquier persona, independientemente de sus capacidades, se sienta bienvenida y segura.
Colaboración con entidades especializadas
Para que estas medidas sean realmente efectivas y no se queden en una declaración de intenciones, se ha contado con el asesoramiento y la experiencia de quienes mejor conocen las barreras diarias: las fundaciones DACER, APADIS y ConecTEA, así como el Centro NYMO. Su participación ha sido fundamental para diseñar soluciones técnicas y logísticas que respondan a realidades diversas.
A este equipo de expertos se suman los cuerpos de seguridad y asistencia, como la Policía Local y Protección Civil, que velarán por que se respeten los aforos y los espacios reservados. La coordinación entre las entidades sociales y los servicios públicos garantiza que los protocolos de accesibilidad se apliquen con rigor en cada uno de los escenarios previstos para estos días de celebración.
Programación para todos los públicos
A menudo, las personas con dificultades de comprensión o comunicación encuentran barreras incluso antes de salir de casa. Por ello, la programación de este año se ha adaptado a formatos de lectura fácil y cuenta con pictogramas, permitiendo que todos los vecinos puedan consultar los horarios y actividades sin ayuda externa.
Además, se ha puesto el foco en la anticipación. Sabemos que las aglomeraciones y los niveles de ruido elevados pueden ser un impedimento para muchas personas, especialmente para aquellas con trastornos del espectro autista o hipersensibilidad sensorial. Por este motivo, se ofrecerá información anticipada sobre los momentos de mayor afluencia y las zonas donde el impacto acústico será más alto, permitiendo a las familias planificar su asistencia de forma segura.
Adaptación de la plaza de la Constitución
La plaza de la Constitución, epicentro de los festejos, será el punto donde más se visualicen estas mejoras. Se ha diseñado un espacio inclusivo accesible para que las personas que lo necesiten puedan disfrutar de los eventos con comodidad. Este espacio permitirá la entrada de un máximo de dos acompañantes por persona, favoreciendo que la experiencia pueda compartirse en familia o con amigos cercanos sin comprometer la seguridad ni el aforo de la zona.
Toda esta área estará correctamente delimitada mediante una señalización específica que indicará de forma clara la «Zona Preferente». El uso de cartelería visual y directa facilitará que los asistentes identifiquen rápidamente estos puntos reservados, evitando confusiones y asegurando que el flujo de personas sea ordenado durante los actos más concurridos.
Zonas de refugio y calma sensorial
No todo en las fiestas es música y ruido. Conscientes de que en ciertos momentos el estímulo puede resultar abrumador, se ha habilitado el interior del Caserón como zona de calma. Este espacio funcionará como un refugio de tranquilidad donde quienes lo necesiten podrán acudir para desconectar del ambiente festivo exterior y recuperar el equilibrio en un entorno controlado.
Reservas de espacio en la plaza de la Iglesia
Otro de los puntos neurálgicos de las fiestas de San Sebastián Mártir es la plaza de la Iglesia. Para asegurar que las ceremonias y actos que allí se desarrollen sean accesibles, se han habilitado tres espacios reservados para personas con movilidad reducida (PMR). Estas reservas están estratégicamente situadas para ofrecer una visibilidad óptima de los eventos, eliminando las barreras físicas que habitualmente impiden que este colectivo participe en igualdad de condiciones.











