El próximo sábado se celebra el Día Mundial del Glaucoma, enfermedad que afecta al nervio óptico también conocida como la «ceguera silenciosa» por no producir ninguna sintomatología, de hecho , se estima que el cincuenta por ciento de las personas afectadas por esta enfermedad desconoce que la misma ha comenzado a desarrollarse.
Por este motivo es necesario dar a conocer a la población los diferentes factores que pueden incidir en la aparición del Glaucoma, así como conseguir diagnósticos precoces, ya que la eficacia del tratamiento depende en gran medida de este.
Los factores de riesgo
Entre los factores de riesgo destaca en primer lugar la presión intraocular alta, cuando se sitúa por encima de 20 mm de mercurio puede ser un signo sospechoso de la existencia del Galucoma. Además de esta prueba, es conveniente estudiar la amplitud de visión en el espacio y realizar exploraciones en el fondo del ojo para determinar de este modo si el nervio está dañado.
Tener miopía alta es otro de los indicadores, así como diabetes y enfermedades cardiovasculares.
La genética también influye, por lo que si existen antecedentes familiares de esta enfermedad se debe prestar especial atención, pues la probabilidad de aparición de la misma se multiplica hasta por cinco.
Otro de los factores determinantes es la edad. A partir de los ochenta años el número de afectados alcanza a casi el diez por ciento de la población, mientras que en aquellos menores de cuarenta la cifra desciende a tan sólo un 0,5 por ciento.











