La eco-driving o conducción eficiente se incluyó en los Planes de Acción 2005-2007 y 2008-2012 del IDAE. En el Plan de Acción 2011-2020 ha pasado a tener un papel fundamental. Algunas de las medidas para conseguirlo son anticiparse a cambios de tráfico, mantener una velocidad constante o acelerar y frenar suavemente.

Afortunadamente, cada día hay más gente concienciada con el medio ambiente y ya son muchos los que conocen las externalidades negativas del tráfico rodado: consumo energético, problemas de espacio, ruido, etcétera. Entre sus impactos, no olvidemos el de las emisiones-
Una medida que ayudaría notablemente a disminuir toda la contaminación y, por lo tanto, estas emisiones, es la conducción eficiente o eco-driving. Se trata de seguir una serie de pautas de conducción con el objetivo de reducir el consumo de combustible y las emisiones asociadas.
Esta medida se incluyó en los Planes de Acción 2005-2007 y 2008-2012 del IDAE (donde se esperaba ahorrar entre un 5% y un 7% del total de energía consumida en el sector transporte). En el Plan de Acción 2011-2020 ha pasado a tener un papel fundamental (se estima un ahorro del 25,4% de energía en el horizonte 2016 y del 21,4% en el horizonte 2020).
Pautas para la conducción eficiente
Según una encuesta de la Fundación para la Eficiencia Energética de la Comunidad Valenciana, solo el 12% de conductores aplica técnicas de conducción eficiente en ciudad. Las pautas son las siguientes:
- Anticiparse a cambios de tráfico (por ejemplo, dejar de acelerar si un semáforo está en rojo).
- Mantener una velocidad constante.
- Acelerar y frenar suavemente.
- Circular en un régimen bajo de RPM, lo que conlleva a cambiar de marcha en torno a las 2.000 RPM.
- Circular a velocidades en torno a 80 km/h (donde se encuentra el óptimo de consumo). Si extrapolamos esta norma al entorno urbano, hay que intentar circular a una velocidad alta respetando los límites (y recuerda, manteniéndola constante).
- Circular sin acelerar y con una marcha engranada (en bajadas y aproximaciones a semáforos/intersecciones). El consumo es prácticamente nulo. En definitiva, hay que evitar poner punto muerto con demasiada antelación al punto de parada.
- Apagar el motor si el tiempo de parada es superior a 1 minuto.
- Bajar la ventanilla antes que encender el aire acondicionado (el consumo adicional de combustible con AC es del orden de 5 veces superior a circular con la ventanilla bajada).
- Vigilar la presión de los neumáticos.
Con estas recomendaciones, alguien podría pensar que si las pautas están siempre relacionadas con conducir de una forma prudente, el tiempo de viaje podría aumentar. Sin embargo, no es así. El proyecto europeo ICT-Emissions (con un caso de estudio de conducción eficiente en Madrid), demuestra que el tiempo de viaje no se ve modificado, por lo que podemos contribuir a la eco-driving sin pensar cuánto tardaremos en llegar a nuestro destino.









