La Paz, el 12 de Octubre y el Gregorio Marañón asumen un papel clave en la obtención de células madre para pacientes sin donante familiar, un proceso que crece entre un 10% y un 20% cada año en España.
Tres hospitales públicos de la Comunidad de Madrid acaban de recibir una distinción que los sitúa en la primera línea de la medicina especializada en España. El Hospital La Paz, el Hospital 12 de Octubre y el Hospital Gregorio Marañón han sido designados Centros Nacionales de Colecta de Alto Rendimiento (CCAR), una figura creada para centralizar y garantizar la obtención de células madre sanguíneas destinadas a trasplantes de médula en pacientes que no tienen un familiar compatible como donante. A ellos se suma el Hospital Ramón y Cajal, también de la red pública madrileña, seleccionado como centro de apoyo en este mismo campo.
La decisión ha sido tomada por la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, el organismo que coordina las políticas sanitarias comunes entre las comunidades autónomas, en colaboración con el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO).
Qué es exactamente un trasplante de médula y por qué importa
Para entender el alcance de este reconocimiento, conviene tener claro en qué consiste este tipo de trasplante. La médula ósea es el tejido que se encuentra en el interior de los huesos y que produce las células de la sangre. Cuando una persona sufre ciertas enfermedades graves de la sangre —como algunos tipos de leucemia o linfoma— su médula deja de funcionar correctamente. El trasplante consiste en sustituir esa médula enferma por células madre procedentes de un donante sano y compatible, lo que permite que el organismo del paciente reconstruya un sistema sanguíneo nuevo y funcional.
El problema es que encontrar ese donante compatible no siempre es fácil, especialmente cuando no existe ningún familiar que pueda serlo. En esos casos, la búsqueda se amplía a registros de donantes voluntarios como el REDMO, y es ahí donde entra en juego la labor de estos centros designados.
Por qué se han elegido estos tres hospitales
La selección de La Paz, el 12 de Octubre y el Gregorio Marañón como centros principales no es casual. Los tres han sido reconocidos por su dilatada experiencia, su capacidad técnica y su alto nivel de especialización, especialmente en el desarrollo de terapias avanzadas frente a enfermedades hematológicas graves. Se trata de hospitales que ya venían trabajando en este campo desde hace años y que cuentan con la infraestructura y los equipos humanos necesarios para asumir este papel de referencia a nivel nacional.
Todos los centros designados disponen de personal cualificado, equipamiento específico y disponibilidad durante todo el año, lo que garantiza que el proceso de obtención de células madre se realice con los máximos estándares de calidad y seguridad, independientemente del momento en que surja la necesidad.

Un modelo que responde al crecimiento de la donación
Detrás de esta reorganización hay una razón concreta: la donación de células madre para trasplante de médula no deja de crecer. Según los datos manejados por la Comisión de Trasplantes, la actividad en este campo aumenta entre un 10% y un 20% cada año, una tendencia que se ve impulsada además por el desarrollo creciente de las llamadas terapias celulares, tratamientos de vanguardia que utilizan las propias células del organismo o las de donantes compatibles para combatir enfermedades graves.
Este crecimiento sostenido exige estructuras especializadas capaces de responder con agilidad y sin interrupciones. El modelo de Centros Nacionales de Colecta de Alto Rendimiento precisamente busca eso: concentrar la actividad en hospitales con capacidad real para asumir ese volumen, evitando dispersar los recursos y asegurando que cada proceso se realiza con las máximas garantías.
El papel del Centro de Transfusión de Madrid
En la Comunidad de Madrid, la coordinación de todo el proceso de donación de médula entre personas no emparentadas recae sobre el Centro de Transfusión, que depende del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). Este organismo no solo coordina la donación, sino que también se encarga de captar a nuevos donantes, analizar su perfil genético —en concreto, el llamado antígeno leucocitario humano o HLA, que determina si una persona es compatible con un posible receptor— y registrarlos en el REDMO para que puedan ser localizados cuando un paciente los necesite en cualquier punto del país o del mundo.
Cómo apuntarse como donante de médula
Cualquier persona que quiera sumarse a este registro puede hacerlo siempre que cumpla unos requisitos básicos: tener entre 18 y 40 años, pesar más de 50 kilogramos, tener un índice de masa corporal de entre 20 y 35 y gozar de buena salud general. No se trata de un proceso complicado ni doloroso, y los interesados pueden consultar toda la información disponible a través de los canales del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid.
Registrarse como donante de médula ósea es una decisión voluntaria que puede salvar la vida de alguien que, en este momento, está esperando encontrar a su donante compatible. Con la designación de estos tres hospitales madrileños como centros de referencia nacionales, y el Ramón y Cajal como centro de apoyo, el sistema da un paso más para estar a la altura de esa demanda creciente.









