Cuando cae la tarde en el término municipal, el campo queda durante más horas a oscuras. Caminos, fincas y explotaciones ganaderas se extienden fuera del núcleo urbano y, con la llegada del invierno, la actividad rural afronta además uno de sus periodos de mayor movimiento. Ante este escenario, la Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo ha pedido reforzar la vigilancia preventiva.
La petición ya ha llegado a los responsables de seguridad. La asociación ha remitido escritos a la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid, la Dirección General de la Guardia Civil de Madrid y la Policía Local de Colmenar Viejo para solicitar medidas específicas de prevención y vigilancia en el medio rural.
El objetivo que plantea la entidad es concreto: aumentar la presencia preventiva en caminos, accesos y zonas próximas a las explotaciones durante los próximos meses y, especialmente, en las fechas navideñas.
Un municipio con una extensa zona rural
La dimensión del término municipal es uno de los elementos que la asociación pone sobre la mesa. Según los datos incluidos en su comunicado, Colmenar Viejo tiene una superficie aproximada de 182,9 kilómetros cuadrados, con una amplia extensión rural, numerosas explotaciones ganaderas y una red de caminos y accesos que conecta las distintas zonas del municipio.
Es un escenario diferente al de las calles del casco urbano. Las distancias, la dispersión de las fincas y la existencia de múltiples accesos hacen que la vigilancia del entorno rural requiera una planificación específica, según plantea la asociación.
La llegada del invierno añade otro factor: hay menos horas de luz y anochece antes. A ello se suman las noches en las que la niebla u otras condiciones meteorológicas reducen la visibilidad. Para la entidad vecinal, estas circunstancias justifican mantener una presencia preventiva especialmente atenta en aquellos puntos donde las explotaciones puedan ser más vulnerables.

Navidad: más actividad en algunas explotaciones
El calendario también pesa en la petición. Con las fiestas navideñas, algunas explotaciones ganaderas incrementan su producción y actividad para atender la demanda de estas fechas, según explica la asociación, con especial incidencia en las explotaciones de ovino y caprino. Eso significa que durante este periodo puede concentrarse en determinadas fincas una mayor cantidad de animales, además de maquinaria, combustible, herramientas y otros bienes necesarios para el trabajo ganadero.
La asociación considera que esta circunstancia hace conveniente reforzar la prevención precisamente cuando algunas explotaciones tienen una actividad superior a la habitual.
Los robos han bajado, pero la asociación pide mantener la prevención
La petición llega, además, en un contexto que la propia asociación reconoce como positivo. El comunicado señala que los datos oficiales comunicados recientemente por la Delegación del Gobierno reflejan un descenso superior al 50 % de los robos en explotaciones agrícolas y ganaderas de la Comunidad de Madrid.
La entidad no cuestiona esa evolución. Su planteamiento es otro: que la reducción de los delitos no implique abandonar las medidas preventivas. Según traslada la asociación, agricultores y ganaderos siguen comunicando que se producen robos y sustracciones en determinadas explotaciones y fincas. Por eso considera necesario mantener una vigilancia cercana, aunque los datos generales hayan mejorado.
Patrullas y controles en los caminos rurales
La propuesta incluye una mayor coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad y la puesta en marcha de campañas específicas de vigilancia rural.
La asociación plantea prestar especial atención a los caminos, los accesos y las zonas situadas en las proximidades de las explotaciones. También solicita que se estudie la realización de patrullas preventivas y controles e identificación de vehículos en las áreas consideradas de mayor vulnerabilidad.
En el caso de la Guardia Civil, la entidad pide que se valore la participación de los Equipos ROCA, unidades especializadas en la prevención e investigación de delitos relacionados con el medio rural.
Respecto a la Policía Local, la propuesta pasa por planificar campañas específicas teniendo en cuenta la disponibilidad de agentes en los distintos turnos. La intención es favorecer una presencia policial preventiva y visible en los momentos y lugares donde pueda ser más necesaria.
Denunciar también forma parte de la prevención
La seguridad del campo no depende únicamente de la presencia policial. La asociación hace también un llamamiento a propietarios y responsables de explotaciones y fincas para que denuncien cualquier robo o sustracción inmediatamente.
El motivo es doble. Por un lado, la denuncia permite que el hecho quede registrado y facilita su investigación. Por otro, disponer de información sobre los incidentes puede ayudar a identificar zonas afectadas, posibles patrones o formas de actuación similares.
La asociación advierte de que los hechos que no se denuncian pueden no quedar reflejados en las estadísticas. En consecuencia, la imagen oficial de la delincuencia en el medio rural podría no recoger todos los incidentes que realmente se producen.
Por eso defiende comunicar los robos aunque el valor de los bienes sustraídos sea reducido o las posibilidades de recuperarlos parezcan escasas.
Una petición para los próximos meses
La iniciativa de la Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo pone el foco en una cuestión muy concreta: cómo mantener la prevención en un término municipal extenso y rural durante una época con menos horas de luz y mayor actividad en algunas explotaciones. Su petición a las distintas Administraciones busca que Guardia Civil y Policía Local coordinen sus actuaciones y adapten la vigilancia a las características de cada zona.
El mensaje de la asociación no parte de un aumento de los robos —de hecho, reconoce el descenso comunicado oficialmente—, sino de la necesidad de consolidar la prevención y mantener vigilado el medio rural, especialmente durante el invierno y las fiestas navideñas.
Para agricultores, ganaderos y propietarios de fincas, la cuestión se resume en algo tan básico como que los caminos, accesos y explotaciones que quedan fuera del núcleo urbano también necesitan atención preventiva. La asociación pretende que esa realidad se tenga en cuenta durante los próximos meses.










