Metro estrenará una rampa de 110 metros y un segundo vestíbulo en Estadio Metropolitano para acabar con las aglomeraciones en días de partido. La obra, con un presupuesto cercano a los 9,7 millones de euros, se ejecutará en un año y llegará justo a tiempo para acompañar el crecimiento del entorno del estadio.
Quien haya salido alguna vez del Metro de Estadio Metropolitano tras un encuentro de fútbol o un concierto sabe de qué va esto: pasillos abarrotados, colas para subir las escaleras y esa sensación de que la estación no da abasto. No es una percepción exagerada. La propia Comunidad de Madrid reconoce que este apeadero de la Línea 7 llega a registrar picos de hasta 18.000 usuarios en las jornadas de mayor afluencia, una cifra que pone a prueba cualquier infraestructura, por bien diseñada que esté.
Para resolverlo, el Consejo de Gobierno ha dado luz verde a la propuesta de adjudicación de unas obras que buscan, precisamente, aliviar ese cuello de botella. El proyecto contempla un nuevo acceso a la estación, pensado para repartir mejor el flujo de viajeros en los momentos de máxima demanda.
En qué consiste la reforma
El grueso de la actuación se centra en la construcción de una rampa de 110 metros de longitud y seis de anchura que conectará directamente la calle con el vestíbulo de la estación. La idea es sencilla: ofrecer una alternativa a las escaleras convencionales para que la entrada y salida de viajeros sea más fluida y no se generen esas aglomeraciones tan características de los días de evento.
La rampa no será solo un elemento funcional. El proyecto incluye también una zona ajardinada en su tramo central, iluminación en todo el recorrido y un sistema de drenaje que garantizará la correcta recogida del agua de lluvia, un detalle que evitará encharcamientos y facilitará el mantenimiento a largo plazo.

Un segundo vestíbulo con más capacidad
La reforma no se queda en el acceso exterior. La estación sumará también un segundo vestíbulo de 1.254 metros cuadrados, una superficie considerable que servirá para descongestionar el actual. Este nuevo espacio contará con 26 pasos de control, ocho escaleras mecánicas y cinco ascensores que conectarán de forma directa con los andenes, lo que además supondrá una mejora notable en accesibilidad para personas con movilidad reducida, familias con carritos o viajeros con equipaje voluminoso.
Con estos elementos, la estación no solo ganará capacidad para absorber los picos de usuarios, sino que también reducirá los tiempos de espera en los accesos y mejorará la gestión general de los flujos de pasajeros, algo especialmente relevante en una infraestructura que convive con eventos masivos de forma habitual.
Una obra pensada para el futuro del barrio
El momento en el que llega esta reforma no es casual. En los alrededores del estadio avanza el desarrollo de la futura Ciudad del Deporte, un complejo que atraerá nuevos flujos de personas a la zona. Por eso, la actuación se ha diseñado de forma coordinada con ese proyecto, integrando los recorridos peatonales para que conecten sin fricciones tanto con el Riyadh Air Metropolitano como con la red de Metro.
En la práctica, esto significa que la mejora del acceso no responde únicamente a las necesidades actuales de la estación, sino que anticipa el crecimiento urbano previsto para los próximos años en este punto de Madrid.
Presupuesto y plazos
La obra contará con una inversión de 9,7 millones de euros y un plazo de ejecución de doce meses. El Consejo de Gobierno ha sido informado este 22 de julio de la propuesta de adjudicación, el paso previo a que arranquen los trabajos.









