Tres personas han sido detenidas y una cuarta está siendo investigada por varios robos cometidos en garajes comunitarios de Colmenar Viejo. En una sola noche, los presuntos autores llegaron a sustraer 17 catalizadores, cuatro mandos de garaje y otros efectos del interior de los coches.
La Guardia Civil ha detenidos a tres personas e investiga a una cuarta por su presunta relación con varios robos registrados en garajes comunitarios de cuatro urbanizaciones de Colmenar Viejo.
Los hechos comenzaron el pasado mes de marzo y, según la información facilitada, los autores actuaban en las zonas comunes de los edificios para acceder a los vehículos y llevarse principalmente sus catalizadores. En el conjunto de los robos investigados fueron sustraídos más de una veintena de catalizadores.
17 catalizadores sustraídos en una noche
Uno de los episodios se produjo en una sola noche y destaca por la cantidad de vehículos afectados. Los presuntos autores consiguieron hacerse con 17 catalizadores, además de cuatro mandos utilizados para acceder a los garajes. También se llevaron diversos efectos que se encontraban en el interior de los vehículos.
Para entrar en una de las comunidades, los autores habrían empleado la fuerza y provocado la fractura de la puerta de acceso al garaje. Una vez dentro, actuaron sobre los vehículos estacionados.
Cuatro personas identificadas
La investigación permitió a los agentes avanzar en la identificación de las personas presuntamente relacionadas con los robos.
Como resultado, tres personas fueron detenidas, mientras que una cuarta quedó en calidad de investigada. La información facilitada no concreta la identidad de los implicados ni detalla el grado de participación atribuido a cada uno. Los presuntos autores cuentan con numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio.

Daños además de los robos
Los hechos no se limitaron a la sustracción de piezas de los vehículos. En una de las comunidades fue necesario forzar y fracturar la puerta de acceso para entrar en el garaje.
Los propietarios también sufrieron la desaparición de objetos que se encontraban dentro de sus coches, además de los daños ocasionados durante el acceso a las instalaciones.
Entre los efectos sustraídos figuran asimismo cuatro mandos de garaje, utilizados por los residentes para acceder a las zonas de estacionamiento.








