El estacionamiento subterráneo de la Plaza del Pueblo de Colmenar Viejo estrena una imagen renovada tras finalizar los trabajos de mejora en su pavimento y señalización. Estas actuaciones buscan facilitar la circulación de los vehículos y aumentar la protección de los peatones, garantizando una instalación más cómoda para el uso diario.
El núcleo de esta intervención en el aparcamiento de la Plaza del Pueblo de Colmenar Viejo ha sido el acondicionamiento del pavimento, una tarea necesaria para corregir el desgaste acumulado por el paso del tiempo y el tránsito constante de vehículos. Para lograr un resultado óptimo, los operarios han llevado a cabo un proceso técnico meticuloso que comenzó con el pulido mecánico del firme.
Este paso previo ha permitido preparar la base sobre la cual se han realizado labores de saneado y sellado de fisuras y juntas, eliminando las imperfecciones que pudieran comprometer la estructura del suelo. Posteriormente, se ha aplicado una capa de imprimación que asegura que el material final se fije correctamente. El resultado es una superficie rematada con resina epoxi autonivelante, un material elegido específicamente por su capacidad para ofrecer una mayor resistencia y durabilidad ante el uso intensivo, cumpliendo estrictamente con las normativas técnicas de seguridad.
Mejoras en la movilidad y la seguridad interior
Más allá de la renovación del suelo, la intervención ha puesto el foco en la experiencia del conductor y del peatón. La señalización horizontal ha sido actualizada por completo, lo que aporta una claridad visual necesaria en espacios cerrados. Se ha procedido al remarcado de las plazas de estacionamiento, delimitando con precisión el espacio de cada vehículo para evitar confusiones y optimizar la capacidad del recinto.
La seguridad se ha reforzado mediante la actualización de las flechas de dirección, que guían el flujo de coches de manera más intuitiva, reduciendo el riesgo de maniobras indebidas. Asimismo, se ha hecho especial hincapié en la protección de quienes se desplazan a pie por el interior de la instalación con el pintado de nuevos pasos de peatones.

Un plan de actuaciones progresivas sin cierres
Una de las premisas de este proyecto de mejora es que el servicio a los ciudadanos no se vea interrumpido de forma prolongada. Por ello, se ha diseñado un calendario de trabajos progresivos que permitirá seguir utilizando el aparcamiento con normalidad mientras se ejecutan las siguientes fases de la reforma.
El futuro del estacionamiento: iluminación y vigilancia
Aunque la renovación del suelo y la pintura ya es una realidad, el proyecto contempla otras intervenciones a corto y medio plazo para transformar el aparcamiento en un espacio más moderno y eficiente. Entre las próximas actuaciones previstas se encuentra la optimización del sistema de iluminación, una medida que no solo mejorará la visibilidad, sino que también contribuirá al ahorro energético.
A esto se sumará la instalación de nuevas cámaras de seguridad, reforzando la vigilancia del recinto para ofrecer mayor tranquilidad a los propietarios de los vehículos. La estética interior también será objeto de atención con el pintado de columnas y paramentos, lo que unido a la renovación de la señalética vertical, dotará al aparcamiento de un aspecto más limpio y cuidado.











