La fachada principal de la Casa Museo de la Villa, un edificio protegido con valor histórico en Colmenar Viejo, inicia un proceso de rehabilitación para recuperar su aspecto original y conservar su estructura. Las obras cuentan con un presupuesto de 13.742 euros y se ejecutarán durante los próximos dos meses.
La Casa Museo de la Villa forma parte del Catálogo de Bienes Protegidos con grado estructural, lo que resalta su importancia para la preservación del patrimonio local. Este edificio es un símbolo visible de la historia de Colmenar Viejo y su conservación es fundamental para mantener el legado arquitectónico y cultural del municipio.
Daños detectados y necesidad de la intervención

La rehabilitación de la fachada responde a la aparición de pérdida de material en el revestimiento de la parte principal del edificio. Estos deterioros, visibles en varios puntos de la fachada, requieren una reparación especializada para garantizar que el daño no progrese y se preserve la integridad del edificio.
Técnicas y materiales empleados en la rehabilitación
Los trabajos proyectados incluyen el repicado del revestimiento en mal estado, la aplicación de un puente de unión para mejorar la adherencia, y la colocación de un nuevo mortero de cal bicapa reforzado con malla de fibra de vidrio. Finalmente, se aplicará un acabado con mortero de cal aérea que devolverá a la fachada el aspecto que tenía antes del deterioro, acercándose al diseño original.
Seguridad y cuidado durante la restauración
Para llevar a cabo estas obras se ha instalado un andamio metálico homologado equipado con una lona de protección perimetral. Esto tiene como objetivo resguardar la seguridad de los trabajadores y de los viandantes, al mismo tiempo que se minimiza la caída de polvo y restos hacia la vía pública. También mejora la integración visual de la obra en el entorno urbano, reduciendo su impacto durante la intervención.
Presupuesto y plazo de ejecución
La inversión destinada a la rehabilitación asciende a 13.742 euros, IVA incluido, y las obras tienen un plazo estimado de realización de dos meses, durante los cuales se espera restaurar con precisión y respeto el patrimonio local.
Más que una reparación, un acto de preservación cultural
El cuidado puesto en la restauración no se limita a asegurar la funcionalidad estructural, sino que apunta a respetar la estética y el carácter histórico del inmueble. Esto implica usar técnicas y materiales acordes con la tradición constructiva, con lo que se prolonga la vida útil del edificio y se garantiza su presencia en el paisaje urbano.
Impacto mínimo y respeto por el entorno urbano
Aunque cualquier obra puede generar molestias, estas se reducirán al mínimo gracias a las medidas adoptadas para proteger al público y mantener el orden alrededor de la Casa Museo.









