Las vacaciones son sinónimo de ocio, descanso y también de inevitables riesgos para nuestros dispositivos electrónicos, especialmente móviles y tabletas. Ya sea un móvil que se cae al agua en la piscina, una tableta enterrada en la arena de la playa o el robo de un teléfono en un espacio público, esas situaciones pueden arruinar nuestro tiempo libre. Sin embargo, con algunas precauciones sencillas, es posible minimizar estos riesgos y disfrutar del verano con tranquilidad.
Un clásico de las vacaciones son los accidentes con el móvil o la tablet cuando se exponen a agua o arena. Según el profesor Jordi Serra, experto en informática de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), lo ideal es evitar usar portátiles y móviles en la playa, ya que la arena puede colarse por las ranuras y causar daños que no se pueden solucionar sin abrir el dispositivo, algo que no es recomendable si no se tiene conocimiento técnico.
Aunque muchos móviles actuales cuentan con alguna resistencia al agua —los llamados dispositivos sumergibles—, la sal del agua del mar y el cloro de las piscinas son factores particularmente dañinos que pueden afectar a la batería y los circuitos internos. Por eso, es importante comprobar en las especificaciones técnicas de cada dispositivo su grado de protección frente a agua y polvo antes de exponerlo en estos ambientes.
Además de los riesgos de inmersión, la arena representa un peligro considerable, ya que no sólo genera rayones en la pantalla, sino que puede impedir el correcto funcionamiento de los conectores de carga y audio, lo que obligaría a reparaciones costosas. Es recomendable llevar fundas protectoras impermeables y resistentes al polvo y mantener los dispositivos en lugares seguros ya la sombra para evitar daños por calor o deterioro prematuro.

Seguridad ante robos y ajustes para proteger datos
El verano también dispara el riesgo de robos de móviles y otros aparatos, y en esos casos no sólo se pierde el dispositivo, sino también el acceso a información personal, fotografías, correos electrónicos y aplicaciones bancarias. Jordi Serra recomienda asegurar el teléfono con un bloqueo fuerte —ya sea con PIN o biometría— y activar funciones como la localización remota, el bloqueo y el borrado a distancia, disponibles en todos los móviles modernos antes de salir de viaje.
También es fundamental proteger la tarjeta SIM con un PIN, para impedir que se hagan llamadas desde el teléfono robado, y llamar rápidamente a la operadora en caso de pérdida para bloquear la línea. Para reducir riesgos, también es mejor evitar dejar móviles en bolsos o mochilas mientras se está en la playa o piscina y, si es posible, guardarlos guardados en la caja fuerte del hotel o en una maleta con candado.
Redes públicas y Bluetooth: peligros ocultos
Otra amenaza común en vacaciones son las redes Wi-Fi públicas de hoteles, restaurantes o espacios turísticos. Jordi Serra alerta que estas redes pueden ser aprovechadas por ciberdelincuentes para interceptar la información que enviamos y recibimos. Por esta razón, se recomienda evitar realizar gestiones sensatas como consultar cuentas bancarias o enviar correos desde redes abiertas sin contraseña, y usar siempre que sea posible una tarjeta eSIM con datos propios o redes Wi-Fi con registro y contraseña.
El Bluetooth y NFC, aunque menos riesgosos, deben estar configurados con seguridad adicional, como el requisito de introducción de PIN o datos biométricos para pagos con tarjeta sin contacto, para reducir la vulnerabilidad ante accesos no autorizados.
Consejos para un verano digital sin sobresaltos
Para no convertir las vacaciones en una fuente de preocupaciones tecnológicas, el experto de la UOC aconseja no descuidar la vigilancia de los dispositivos, incluso en momentos de descanso, y evitar publicar en redes sociales en tiempo real datos que indiquen nuestra ausencia en casa. También es recomendable proteger la batería con cargadores oficiales o puertos USB confiables para evitar daños eléctricos.
Por último, mantener actualizados los sistemas operativos y realizar copias de seguridad antes de salir garantizan que, ante cualquier imprevisto, los datos estén protegidos y recuperables.
Proteger tus dispositivos del agua, la arena, el calor y los posibles robos no es complicado si adoptas estas medidas básicas, que te permitirán disfrutar sin sobresaltos del verano. Como señala Jordi Serra, lo fundamental es ser prudente y prepararse antes de salir, porque los peligros no descansan ni en vacaciones.









