Más control en las estaciones y ayuda en las máquinas para los viajeros de Metro Madrid

Cuando una escalera mecánica se para, un viajero necesita ayuda a través de un interfono o surge cualquier otra incidencia en una estación, la respuesta no empieza necesariamente allí. Parte de ese trabajo se realiza desde los centros que supervisan a distancia lo que ocurre en la red.

Metro quiere ampliar esos puntos de vigilancia. Los seis puestos de control actuales pasarán a ser doce, de manera que cada línea tenga uno propio.

Los nuevos centros estarán en Pinar de Chamartín, Ópera, Conde de Casal, Mar de Cristal, Sainz de Baranda y Plaza Elíptica. El contrato para realizar estos trabajos asciende a 5,1 millones de euros y tiene un plazo de ejecución de diez meses.

Desde estos puestos se pueden consultar las cámaras, atender las llamadas de los interfonos y actuar sobre determinados elementos de las estaciones. Entre ellos, por ejemplo, está la posibilidad de poner en marcha una escalera mecánica que se haya detenido.

La idea es sencilla: que la persona encargada de supervisar una línea pueda detectar lo que está pasando y actuar sin tener que esperar a que la incidencia se comunique por otros medios.

Una nueva organización para la línea 6

La ampliación de los centros de control tiene además otra consecuencia: prepara los espacios desde los que se coordinará el funcionamiento de la línea 6 cuando llegue su automatización en 2027.

No se trata solo de cambiar la forma en que circulan los trenes. También habrá personal encargado de coordinar el servicio desde distintos puntos de la red. Para ello se habilitarán espacios en Pacífico, Moncloa, Conde de Casal, Sainz de Baranda, Nuevos Ministerios, Plaza Elíptica, Avenida de América, Laguna y Príncipe Pío.

La línea 6 será entonces la primera de Metro de Madrid con conducción automática. Según los datos facilitados, el cambio permitirá aumentar la capacidad y la frecuencia del servicio.

Es una modificación que afectará a una parte importante de los viajeros de la red. La línea 6 registra 430.000 pasajeros diarios, según la información regional.

El problema de una máquina que no funciona

Hay otra escena mucho más cotidiana para cualquier usuario de Metro: llegar a una estación, dirigirse a una máquina para comprar o gestionar un título de transporte y encontrarse con que no funciona.

Para intentar evitar esas situaciones, se ha contratado el mantenimiento de 601 máquinas expendedoras durante cuatro años, con un presupuesto de 6 millones de euros.

El trabajo incluye tanto las revisiones periódicas como las reparaciones que sean necesarias. Metro cuenta actualmente con 1.259 máquinas de este tipo, utilizadas para adquirir abonos válidos en las distintas zonas tarifarias.

El mantenimiento de estas 601 máquinas se suma a la renovación que ya está en marcha. Cerca de 200 nuevas unidades están instaladas en 71 estaciones, mientras que otras 145 se incorporarán hasta el próximo año.

El objetivo práctico es que el viajero tenga menos problemas al utilizar estos equipos y que las averías puedan ser detectadas y solucionadas antes de que se conviertan en un obstáculo para comprar un título de transporte.

Ayuda en pantalla para quien la necesite

La renovación de las máquinas tendrá además otra novedad. Metro prepara un sistema de asistencia mediante videollamada para que el usuario pueda hablar directamente con un agente.

La herramienta permitirá plantear dudas, recibir indicaciones y completar una compra con ayuda cuando sea necesario. La previsión incluida en la nota es que llegue antes de que termine 2026 a 209 terminales situadas en más de 70 vestíbulos.

Durante 2027 se incorporará a otras 144 máquinas.

La medida forma parte del proyecto Estación 4.0, que contempla una inversión de 9 millones de euros para renovar los puntos de expedición de títulos de transporte. Ese proyecto se financia con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea.

Tres cambios que llegarán a la red

Las actuaciones anunciadas afectan a cuestiones diferentes, pero para el viajero pueden resumirse en tres cambios.

El primero será una mayor capacidad para controlar lo que ocurre en las estaciones, gracias a que cada línea contará con su propio puesto de supervisión.

El segundo estará en las máquinas de venta. Habrá mantenimiento para 601 equipos y continuará la instalación de nuevas unidades, además de incorporarse progresivamente la posibilidad de recibir asistencia por videollamada.

El tercero será de mayor alcance y se producirá en la línea 6 a partir de 2027, cuando está previsto que se convierta en la primera línea de la red con conducción automática.

No todos estos cambios se verán de la misma manera desde el andén. Una máquina nueva será algo visible desde el primer momento. Una incidencia resuelta desde un puesto de control puede pasar inadvertida para el viajero precisamente porque se solucione con rapidez. Y la automatización de la línea 6 supondrá un cambio en el funcionamiento del servicio que llegará más adelante.

En total, los dos contratos conocidos por el Consejo de Gobierno suman más de 11 millones de euros: 5,1 millones para los nuevos centros de supervisión y 6 millones para mantener 601 máquinas durante cuatro años.

El denominador común es el funcionamiento diario de la red: vigilar mejor las estaciones, mantener operativas las máquinas de transporte y preparar una línea 6 con mayor capacidad y frecuencia.

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Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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