Tres Cantos refuerza su compromiso con la inclusión social mediante la renovación de su acuerdo anual con la asociación AMI-3. Esta colaboración, dotada con 60.000 euros, garantiza servicios especializados de atención temprana, autonomía personal y apoyo directo a las familias de personas con discapacidad intelectual.
En Tres Cantos, la reciente firma entre el Ayuntamiento y la asociación AMI-3 es un motor que garantiza que ningún vecino con discapacidad intelectual se quede atrás. El alcalde, Jesús Moreno, se reunió con los responsables de la entidad y, lo más importante, con protagonistas reales como Cristina Vicario, usuaria de la asociación, para poner nombre y apellidos a un proyecto que busca, por encima de todo, la igualdad de oportunidades.
Con una inversión de 60.000 euros, el objetivo es que las familias tricantinas tengan un lugar al que acudir cuando necesitan orientación, ayuda profesional o, simplemente, un entorno donde sus hijos y familiares puedan desarrollarse con total libertad y seguridad.
¿En qué se traduce esta ayuda para un vecino de a pie?
Si te preguntas cómo se notan estos fondos en la vida real, la respuesta está en tres áreas que cubren prácticamente todas las necesidades vitales. No se trata solo de «dar una ayuda», sino de construir una estructura de servicios que acompañe a la persona desde que nace hasta que decide cómo quiere vivir su vida adulta.
- El primer apoyo: los más pequeños. El convenio pone el foco en el Centro de Atención Temprana. Aquí es donde ocurre la «magia» de la prevención. Gracias a tratamientos de fisioterapia, psicomotricidad y logopedia, los niños que necesitan un refuerzo en su desarrollo pueden recibirlo en el momento justo, algo que los expertos consideran crucial para su futuro.
- Autonomía para los adultos. Uno de los puntos más interesantes es el programa de vida independiente. Se busca que las personas con discapacidad no sean meros espectadores de la vida en la ciudad, sino protagonistas. Esto incluye desde aprender tareas cotidianas hasta disfrutar de un ocio inclusivo, participando en las mismas actividades que cualquier otro vecino.
- Cuidar al cuidador. Las familias son el pilar fundamental y, a menudo, las que más desgaste sufren. Por eso, el programa incluye formación y acompañamiento emocional. Saber que tienes a quién preguntar cuando surge una duda legal o un problema de convivencia es, para muchos padres y hermanos, el mayor de los alivios.
Un compromiso con nombres y apellidos
La firma de este acuerdo, que estará vigente hasta junio de 2026, no es solo una cuestión de cifras. Durante el acto, Jesús Moreno ha destacado la gran importancia de la renovación de este convenio, ya que “reafirma el compromiso del Ayuntamiento con una sociedad más inclusiva, en la que todas las personas tengan las mismas oportunidades de desarrollo personal y social, así como también sus familias”.
Es un mensaje de tranquilidad para los vecinos: los recursos están ahí y son accesibles. De hecho, Moreno subrayó que “la colaboración con AMI-3 permite ofrecer una atención cercana, especializada y adaptada a las necesidades reales de las familias tricantinas”.

Un servicio abierto para todos (sean socios o no)
No hace falta ser socio de AMI-3 para beneficiarse de la mayoría de estos recursos. La asociación tiene el mandato de atender a cualquier persona con discapacidad del municipio, garantizando que el dinero público llegue a quien lo necesita sin barreras administrativas.
La concejal de Familia e Igualdad, Sonia Lolo, puso el acento en la importancia de este acompañamiento constante. Según señaló, este acuerdo “es una herramienta fundamental para consolidar recursos y ampliar el alcance de los servicios que acompañan a las personas con discapacidad a lo largo de todas las etapas de su vida”.
Para asegurar que cada euro se aprovecha al máximo, el Ayuntamiento y la asociación mantendrán reuniones de seguimiento constantes.













