El Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha lanzado su esperado Calendario 2025, una publicación anual que no solo marca el paso del tiempo, sino que también rinde homenaje a la rica tradición de la ciudad. En esta edición, el protagonista es el mundo de «Nuestros oficios de siempre», una recopilación fotográfica que revive los oficios tradicionales más representativos de esta villa que aún conserva un alma profundamente rural. Con imágenes históricas que narran las labores de nuestros antepasados, este calendario invita a un viaje nostálgico por la historia laboral de Colmenar Viejo, recordando cómo el esfuerzo y la dedicación marcaron el ritmo de la vida cotidiana durante generaciones.
El Calendario 2025 presenta un mes a mes de oficios tradicionales que fueron esenciales en la vida de los habitantes de Colmenar Viejo, mostrándonos cómo, a través de generaciones, los habitantes de esta villa trabajaron la tierra, el ganado y las artes manuales. Desde los pastores que guiaban los rebaños por los campos hasta los bordadoras que convertían telas en auténticas obras de arte, cada oficio narrado en este calendario es una pieza clave de la identidad local.
Cada mes está ilustrado con fotografías históricas que nos muestran, de manera fiel, la realidad de aquellos oficios y cómo han sido transmitidos a lo largo del tiempo. El calendario no solo es una pieza de coleccionista, sino también una ventana a la historia que nos recuerda el valor de la trabajo artesanal y la conexión con la tierra que tanto caracteriza a este municipio.
Oficios que marcaron la vida de Colmenar Viejo
- Enero: Trillador de la era
Este oficio consistía en separar el grano de la paja en la era, un trabajo arduo que requería de gran destreza y resistencia física. Fue esencial en una época en la que la agricultura era el motor económico del municipio. - Febrero: Apicultor
El apicultor se encargaba de cuidar las abejas para obtener productos como la miel, la cera y el polen. Este oficio no solo era vital para la economía local, sino que también juega un papel crucial en la preservación del ecosistema. - Marzo: Curtidor
El curtidor trabajaba el cuero, creando piezas fundamentales para el uso en animales de tiro y otras herramientas. Este oficio artesanal sigue siendo valorado hoy en día por su técnica y su importancia histórica. - Abril: Carretero
Los carreteros fabricaban y mantenían carretas y carros, piezas clave para el transporte en tiempos pasados. Su habilidad era fundamental para la logística agrícola y comercial del municipio. - Mayo: Vaquero
Con el ganado bovino como principal recurso, el vaquero se encargaba del cuidado y manejo del ganado, una labor imprescindible en una sociedad predominantemente rural. - Junio: Esquilador
El esquilador era el encargado de cortar la lana de las ovejas. Su trabajo no solo beneficiaba a la industria textil, sino que también ayudaba a la gestión del ganado. - Julio: Varero
El varero fabricaba las varas que, entre otros usos, servían para ventilar la lana de los colchones. Un oficio de gran precisión que tenía gran importancia en las tareas domésticas. - Agosto: Cantero
Los canteros cortaban y esculpían las piedras, una habilidad indispensable para la construcción de edificios y caminos. Este oficio ha sido un pilar en la arquitectura local, especialmente en la construcción de monumentos. - Septiembre: Bordadora
Las bordadoras decoraban telas con hilos, creando verdaderas obras de arte con paciencia y destreza. Este oficio ha sido clave en la preservación de la cultura textil de la zona. - Octubre: Carrero
El carrero conducía carros tirados por bueyes o mulas, un trabajo esencial para el transporte de mercancías. Esta labor fue una de las más representativas en tiempos de comercio agrícola. - Noviembre: Herrero
El herrero fabricaba y reparaba herramientas de hierro y acero. Su trabajo era crucial en la producción de utensilios necesarios para el campo y la vida diaria. - Diciembre: Pastor
El pastor se encargaba de cuidar los rebaños de ovejas o cabras, un oficio que sigue siendo uno de los más representativos de la zona rural de Colmenar Viejo.

¿Por qué este calendario es un tributo al pasado?
El Calendario 2025 de Colmenar Viejo no solo es una herramienta práctica para seguir el paso de los días, sino también un homenaje a esos oficios que forjaron la historia del municipio. Cada mes nos recuerda que, a lo largo de la historia, los habitantes de esta villa tuvieron que adaptarse a los cambios y encontrar soluciones para las necesidades de su tiempo. Los oficios aquí representados hablan de resiliencia, tradición y un profundo respeto por el trabajo bien hecho.
Este calendario tiene un doble valor: como recordatorio del pasado y como testimonio vivo de la importancia de mantener vivas esas tradiciones, algo que Colmenar Viejo sigue logrando a través de su gente y sus costumbres.










