El proyecto Madrid Nuevo Norte conformará un entorno urbano accesible a las personas con distintas discapacidades

Madrid Nuevo Norte representa una gran oportunidad para crear un entorno urbano accesible, incorporando todos los criterios clave desde las fases iniciales del proyecto. Más allá de derribar barreras arquitectónicas, el urbanismo responsable busca que el diseño del espacio público tenga en cuenta las necesidades de todas las personas.

El diseño de las ciudades cada vez tiene más en cuenta las necesidades de personas con discapacidad para garantizar la máxima autonomía posible en su día a día.

Se trata de una cuestión de importancia vital que recibió un notable impulso con la aprobación de la convención de la ONU de 2006 sobre los derechos de las personas con discapacidad, así como por la determinación de instituciones como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Unión Europea de apostar por la accesibilidad como pieza clave en los proyectos urbanos en los que intervienen.

En España, tanto a nivel nacional como local, están en vigor normativas específicas cuya aplicación es preciso generalizar. Lo recuerdan colectivos como Acceplan, que también piden una mayor concienciación de autoridades y ciudadanos sobre la accesibilidad de las ciudades.

Un Madrid cada vez más accesible


Mariano Calle es arquitecto y miembro del equipo de Acceplan, un colectivo de técnicos especializados en accesibilidad que trabajan como consultores desde hace más de veinte años. Comenta que “en Madrid se han dado pasos muy importantes, hay una normativa municipal muy exhaustiva, pero aún falta una mayor concienciación en cuanto al propio uso del espacio urbano”.

Texturas, recorridos guiados y resaltos en las aceras mejoran la accesibilidad de los itinerarios. Imagen: Distrito Castellana Norte

Según su experiencia, “los cascos históricos suelen estar menos adaptados a la accesibilidad, pero en Madrid se ha hecho un esfuerzo notable en hacer calles de plataforma única, se ha reducido la velocidad de los vehículos en las vías urbanas a 30 km/h, se ha dotado de ascensores a muchas estaciones de la red de metro y los autobuses de la EMT han hecho un gran esfuerzo de adaptación para los usuarios en silla de ruedas”.

Una oportunidad en las zonas de nueva creación


Este experto sugiere, por motivos de eficiencia, aprovechar las remodelaciones que experimentan las calles, sea por obras, reparaciones o rehabilitaciones, para hacer más accesibles esas zonas y así no reproducir las mismas barreras arquitectónicas. Sin embargo, apunta que “es más costoso adaptar algo que ya está hecho que diseñar desde el principio con criterios accesibles”.

La gran oportunidad para la accesibilidad universal está, según explica, en zonas de nueva creación en las que es fundamental “integrar el criterio de accesibilidad en el diseño de todos los elementos del espacio público, que tienen que estar pensados y concebidos bajo este prisma”.

Madrid Nuevo Norte, el gran proyecto de regeneración urbana de la capital, “tiene todas las posibilidades de aplicar estos principios y es una oportunidad de hacer un espacio modelo desde el punto de vista de la accesibilidad”, apunta el arquitecto. Acceplan asesora actualmente a DCN sobre la accesibilidad en los espacios públicos proyectados, y el colectivo percibe que la apuesta por esta materia es sólida. “Sí se lo han tomado en serio, están apostando por que el desarrollo de Madrid Nuevo Norte sea totalmente accesible y que incluso vaya un paso más allá de la normativa”, apunta Mariano Calle.

Para este experto, la accesibilidad en la zona norte de Madrid es actualmente preocupante, debido a la ruptura de la continuidad de la ciudad por las vías de tren, los enlaces de autopistas y los descampados. “Para una persona con discapacidad física pasar de Las Tablas o de Begoña a Fuencarral y viceversa es totalmente imposible”, explica el arquitecto y, para solucionarlo, Madrid Nuevo Norte “plantea una serie de conexiones por encima de las vías del ferrocarril que sean completamente accesibles”.

Por otra parte, desde el departamento de Compromiso Social de DCN se ha creado un mapa interactivo de la accesibilidad universal en la ciudad para invitar a los vecinos de Madrid a que indiquen las barreras arquitectónicas existentes y puedan hacer sus propuestas de mejora. Desde Acceplan consideran “muy positivo que en estas grandes operaciones urbanas haya el máximo de participación ciudadana, especialmente de las personas que por cercanía se ven más afectadas”.

Madrid Nuevo Norte
Parque infantil inclusivo y accesible del complejo de Somontes, gestionado por la Fundación ONCE, en el distrito de Fuencarral-El Pardo. Imagen: Distrito Castellana Norte

Un abordaje múltiple


El tema de la accesibilidad urbana requiere un abordaje múltiple, ya que hay que tener en cuenta las necesidades de distintos colectivos, como el de las personas con discapacidad física, pero también con discapacidad cognitiva y sensorial, personas mayores con funcionalidades disminuidas, niños y personas dedicadas al cuidado de otras, generalmente mujeres, lo que introduce las variables de edad y género en las buenas prácticas urbanísticas.

En palabras de Mariano Calle, “hace falta poner la accesibilidad en su contexto, saber cuál es el ambiente social y cultural en el que se mueven esas personas, el territorio en el que desempeñan su vida y su actividad, cuáles son las condiciones de interacción que tienen con ese entorno y qué condiciones tienen de salud y de seguridad”. Todo ello es lo que “nos da la capacidad de autonomía en un espacio concreto, lo que denominamos el ajuste a la persona de su entorno y el estudio de la escala humana”, explica. La rotura de un eslabón en la cadena de la accesibilidad en los desplazamientos diarios de una persona repercute en su autonomía y en su derecho a circular libremente por la ciudad.

Mariano Calle explica que una herramienta conceptual muy útil para evaluar la accesibilidad urbana es el Itinerario Peatonal Accesible (IPA). Se trata de un recorrido ideal que cumple todas las condiciones necesarias, “una especie de túnel virtual que recorrería toda la ciudad y tendría 2,20 metros de altura y 1,80 metros de ancho como mínimo, sin obstáculos, con un pavimento adecuado e iluminado convenientemente”. Esas medidas garantizan poder circular sin chocar con obstáculos como ramas de árboles, toldos o señales, y el ancho libre de paso permite que dos personas en silla de ruedas puedan circular en paralelo. El pavimento adecuado debe ser uniforme, no resbaladizo y de colores neutros, y en todo el recorrido se ha de garantizar tanto una iluminación suficiente como una inclinación máxima de las calles que no se puede sobrepasar.

En ese recorrido 100% accesible, también se tiene en cuenta un tiempo suficiente para que los viandantes puedan cruzar semáforos y pasos de peatones. Sobre este aspecto, Mariano Calle comenta que, actualmente, “en la Castellana pasa mucho que no te da tiempo a cruzar, porque es muy ancha y es el vehículo lo que prima”. La accesibilidad también implica que en los pasos de peatones los bordillos han de estar rebajados y señalizados con una banda de advertencia y que ofrezca un itinerario seguro para personas ciegas. Para este experto, también es fundamental que los pasos de peatones sean siempre perpendiculares al sentido de la marcha de los vehículos, porque los oblicuos despistan y generan muchos accidentes.

Orientarse en la ciudad


La orientación en las calles y la señalización son también determinantes, “especialmente para las personas con discapacidades sensoriales y cognitivas, que necesitan tener una rutina de comportamiento en la calle, que se identifiquen bien las señales informativas y los nombres y números en las calles, que se unifique su criterio de ubicación y que su textura, color e información no confundan”, detalla Mariano Calle.

Algunos recursos que favorecen la accesibilidad de los itinerarios se han generalizado en nuestras calles y son ya parte del paisaje urbano, como como los pavimentos que guían por recorridos seguros a personas con discapacidad visual y los semáforos que se activan a demanda o con señales acústicas. Pero el camino a recorrer en el campo del diseño urbano multiplica hoy sus posibilidades gracias a las nuevas tecnologías y a la introducción de medidas de smart city, con herramientas como aplicaciones móviles que permitan conocer la accesibilidad de distintos rincones de la ciudad o, incluso, lograr que los elementos urbanos se adapten a cada usuario a tiempo real.

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Aurora Cancela Pérezhttps://www.cronicanorte.es
Aurora Cancela Pérez, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Colmenar Viejo. Es redactora en Crónica Norte desde 2017. Apasionada de la información local y los viajes.

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