La secretaria general de Sedigas, Naiara Ortiz de Mendíbil, analiza el futuro de las plantas de biogás en España y la importancia de la economía circular, con especial atención a la planta proyectada en Colmenar Viejo. En esta entrevista con Crónica Norte, Ortiz de Mendíbil explica el papel de Sedigas, el potencial del biometano y los retos que afronta el sector para alcanzar los objetivos europeos y nacionales.
El auge del biogás y el papel de la economía circular centran el debate energético en España. Naiara Ortiz de Mendíbil, secretaria general de Sedigas, desgrana en esta entrevista con Crónica Norte el presente y futuro del biometano, el reto de la gestión de residuos y el impacto que tendrá la futura planta de Colmenar Viejo. A continuación, les ofrecemos un extracto de esta entrevista.
CN: ¿Qué papel desempeña Sedigas en todo esto de la promoción y regulación de las plantas del biogás?
Ortiz de Mendíbil explica: «Sedigas, la Asociación Española del Gas, como comentabas, llevamos más de 50 años de historia. Somos la Asociación de Gas, pero Gas ya lo decimos con mayúscula porque es gas natural, gases renovables. No solo es biometano. Entonces nosotros lo que hacemos es promocionar todo lo que tenga que ver con el gas, desde toda la cadena de valor para gas natural, desde transporte, distribución, comercialización y ahora incluyendo el gas renovable. En este caso biometano con toda la cadena de valor socios de la cadena de valor del biometano, que puede haber inversores financieros, promotores, etcétera.»
CN: Con respecto al tema de las plantas de biogás, ¿qué crecimiento dibujáis? ¿Es exponencial?
La secretaria general señala que en España existe una hoja de ruta del biogás desde 2022 con un objetivo inicial de 10 Teravatios hora, que se ha duplicado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima para alcanzar 20 Teravatios hora en 2030. Actualmente, hay 11 plantas inyectando biometano, pero la previsión es llegar a entre 200 y 300 plantas, lo que cubriría aproximadamente el 10% de la demanda actual de gas natural. Como dice Ortiz de Mendíbil: «la trayectoria ha sido lenta, pero la previsión a 2030 para poder llegar a los objetivos e incluso superarlos, es que podamos llegar a tener unas 200, 300 plantas, que equivaldría aproximadamente a 35 Teravatios hora que más o menos sería el 10% de la demanda de gas natural actual.»
CN: O sea que vendría un crecimiento…
Confirma que el crecimiento será exponencial: «muchos de los proyectos que actualmente están en tramitación, posiblemente en los próximos dos o tres años se van a poner en marcha. De hecho, hemos pasado ahora también en … Sabemos que hay otras plantas que ya están inyectando que se harán públicas próximamente y vamos a pasar en dos meses de 11 a 16. Entonces se espera que el crecimiento sea exponencial.»
CN: De eso quería hablar, de la comparación entre España y el resto de Europa en estos términos de plantas de biogás…
Ortiz de Mendíbil compara la situación española con la europea y destaca que, aunque España es el tercer país con mayor potencial, está a la cola en número de plantas: «Francia está ya con 750 plantas […] España que hemos pasado de 1 a 11 oficialmente, entonces estamos muy por detrás. Pero bueno, también tenemos la oportunidad de aprender de los demás […] tenemos cinco años para poder llegar al objetivo en 2030.»
CN: De Europa nos quedamos en la Comunidad de Madrid, donde hay proyecciones de algunas plantas y más concretamente, vamos a hablar de la que hay proyectada en Colmenar Viejo. ¿Qué beneficios tiene para la propia población de Colmenar Viejo y alrededores, tanto desde el punto de vista económico, social, ecológico?
Ortiz de Mendíbil destaca que estas plantas parten de residuos ya existentes, cuya mala gestión ha generado multas en España. Explica que «tener plantas que puedan tratar de esos residuos y de esa manera generamos una energía renovable autóctona, kilómetro cero y además luego generamos otros subproductos que pueden ser un fertilizante orgánico que puede sustituir a los químicos.» Los beneficios son claros: mejor gestión de residuos y producción de energía local renovable.
CN: Tú perteneces y representas a la patronal del gas y me imagino que te habrán contado las empresas cuáles son los criterios técnicos que se determinan para instalar una planta en uno u otro lugar
La ubicación de las plantas depende del potencial de residuos en cada comunidad autónoma, la proximidad a las redes de gas y la minimización del impacto en núcleos urbanos. Ortiz de Mendíbil detalla: «Desde Sedigas lo que hicimos es hacer un decálogo de buenas prácticas, de compromisos, de que nuestros socios […] se comprometen a hacer las cosas bien, por decirlo básico, pero a nivel técnico, medioambiental, etcétera para que las localizaciones de las plantas sean adecuadas para la gestión de los residuos y para la futura inyección de esa energía en la red.»
CN: ¿De qué forma las plantas de biogás contribuyen a eso que se llama la economía circular?
Ortiz de Mendíbil explica que el biogás es una de las energías que más aporta a la economía circular porque aprovecha residuos que de otro modo acabarían en vertederos, algo ya prohibido para la materia orgánica. El proceso genera energía y un subproducto tratado que puede usarse como fertilizante orgánico, sustituyendo a los químicos importados. Como dice ella: «Podemos sustituir esos fertilizantes químicos […] por un fertilizante orgánico que nos sirva como abono a nuestro suelo, pero ya de una forma ya tratado […] que es mucho mejor medioambientalmente que el químico.»
CN: Las personas que no tienen clara la información o que están un poco a lo mejor en contra de todo esto, no saben cómo se puede garantizar todo esto que estamos hablando, lo que llaman la transición energética hacia esto ¿Qué les podemos decir?
Ortiz de Mendíbil pide tranquilidad y confianza en la tecnología: «Sabemos, somos conscientes que es una tecnología nueva en España, es una tecnología madura que está funcionando en otros países europeos y la Comisión Europea está apostando por ello.» Explica que la transición energética requiere todas las fuentes y que el biometano ayuda a compensar la intermitencia de la electrificación renovable. Además, subraya que el biogás reduce emisiones y genera energía local, ayudando a disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados.









