Más de medio centenar de artistas de talla internacional exponen en Serrería Belga una impactante reflexión sobre los cambios de la sociedad actual a través de la fotografía y el videoarte. La muestra, que celebra el 25 aniversario de Idealista, aborda tensiones territoriales, el impacto ambiental y las fronteras de nuestra intimidad, transformando este espacio cultural madrileño en un centro de debate hasta marzo de 2026.
El Espacio Cultural Serrería Belga de Madrid se convierte en el epicentro de la crítica visual contemporánea con la inauguración de ‘Metamorfosis: espacio y sociedad en la colección Idealista’. Desde el 17 de diciembre y hasta el 8 de marzo del próximo año, los vecinos de Madrid y visitantes tienen una cita ineludible con una muestra de gran envergadura. Esta exposición conmemora los 25 años de la compañía Idealista y ofrece un recorrido por su colección de arte, forjada a lo largo de quince años.
Más de 120 obras de cuatro continentes
La magnitud de la exposición es notable. Más de 120 piezas, entre fotografías y videoarte, conforman este exhaustivo análisis de la realidad contemporánea. Las obras han sido seleccionadas de un total de 58 autores fundamentales provenientes de Europa, América, África y Asia, lo que garantiza una perspectiva global y diversa sobre los desafíos que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. Artistas de la talla de la mexicana Teresa Margolles, las españolas Cristina Lucas y Diana Larrea, el angoleño Kiluanji Kia Henda o el suizo Olaf Breuning, se encuentran entre los nombres que dan forma a este proyecto cultural.
Ejes temáticos que nos interpelan
La propuesta expositiva se articula en torno a conceptos que impactan directamente en la vida de cualquier ciudadano. La muestra explora tres ejes principales: las tensiones territoriales, entendiendo el territorio no solo como mapa físico, sino también como espacio social y político; las huellas medioambientales, poniendo el foco en la crisis climática y la relación del ser humano con su entorno; y los límites cambiantes entre lo público y lo privado, una reflexión crucial en la era digital y de la información. Estos temas, lejos de ser meras abstracciones, resuenan en el día a día de los vecinos de Madrid, desde la planificación urbana hasta las preocupaciones ecológicas locales.
Cuatro miradas sobre la transformación social
El recorrido se estructura en cuatro ámbitos diferenciados, cada uno con un enfoque particular sobre los cambios en la sociedad y en los espacios que habitamos.
Reflejos de las tensiones geográficas
La primera sección se adentra en las tensiones geográficas que atraviesan los lugares habitados. Aquí, la fotografía y el videoarte documentan los escenarios donde se mezclan el desarrollo inmobiliario, el impacto económico y los sueños no cumplidos. Artistas como el cubano Adrian Melis o el chino Liu Bolin invitan a meditar sobre cómo el urbanismo, la censura y la modificación del paisaje influyen en la memoria colectiva y en nuestra manera de habitar. Esta es una sección particularmente relevante para las grandes ciudades como Madrid.
Paradojas sobre el medio ambiente
Bajo el título ‘Paradojas medioambientales’, el segundo ámbito confronta la iconografía oficial y la publicidad con la realidad de la crisis climática. Se examina la tensión entre la «utopía del progreso» y el impacto real en el planeta. Las obras de talentos como el español Ramón Masats o la peruana Cecilia Paredes actúan como herramientas esenciales para analizar cómo el urbanismo contemporáneo moldea la identidad comunitaria y altera los ecosistemas.
Los espacios cotidianos: lo íntimo y lo político
El tercer espacio, denominado ‘Los espacios cotidianos’, resalta la dimensión simbólica de aquellos lugares que a menudo pasan desapercibidos en la rutina diaria. Aquí, lo cotidiano se transforma en algo extraordinario, revelando las facetas lúdicas y políticas de la vida en comunidad. A través de la visión de artistas como la española Colita o el brasileño Bárbara Wagner, emergen tensiones sociales, afectivas y de género que desafían estructuras, dando espacio al espíritu humano para manifestarse.
Arqueología de la presencia humana
Finalmente, ‘Arqueología humana’ plantea una exploración de los vestigios visibles e invisibles que componen los entornos habitados. Se invita a ir más allá de la simple observación pasiva. Artistas como la española LUCE o el israelí Yuval Avital intervienen estos espacios, convirtiéndolos en lienzos donde se revelan la historia, la memoria y las persistentes tensiones humanas. El espacio deja de ser un fondo utilitario para convertirse en el protagonista de una profunda reflexión estética y social.
El arte como herramienta crítica
La muestra no solo expone arte, sino que lo posiciona como una herramienta crítica fundamental en un mundo en constante conflicto y transformación. La exposición, coorganizada con Idealista y comisariada por Elisa Hernando, también exhibe las obras que han sido galardonadas con el Premio Idealista de Arte Contemporáneo. Al reflexionar sobre la intención detrás de la muestra, la comisaria Elisa Hernando señala que la exposición «invita a reconsiderar la sociedad actual como acto creativo donde conviven deseo, conflicto y esperanza. Las obras de los artistas actúan como reflejos de dinámicas culturales, económicas y emocionales, donde el arte configura la realidad y revela nuevas formas de habitarla».
Esta gran cita con la fotografía y el videoarte invita a los residentes de Madrid a visitar el singular edificio industrial de principios del siglo XX en el entorno del Paseo del Arte para reconsiderar cómo habitamos el espacio, cómo nos relacionamos y cómo nos afectan las dinámicas sociales y ecológicas. La Serrería Belga se consolida así como un punto neurálgico para el arte contemporáneo en la ciudad.












