La Comunidad de Madrid ha incrementado un 8,4% su presupuesto para la prevención y extinción de incendios forestales, superando los 50 millones de euros. La región cuenta con una de las mayores dotaciones de personal y equipos de Europa, gracias a la coordinación de cerca de 6.000 profesionales y voluntarios, mientras expande su infraestructura y apuesta por la innovación tecnológica.
La llegada del verano siempre genera preocupación por los incendios forestales, especialmente en una región como Madrid, donde los bosques y montes son un pulmón verde clave para el bienestar de sus habitantes. Este año, las autoridades han decidido dar un paso adelante: la inversión para prevenir y combatir los incendios forestales ha crecido un 8,4%, alcanzando los 50,9 millones de euros. Este esfuerzo financiero se traduce en más recursos, más personal y mejores herramientas para proteger el entorno natural.
El Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (INFOMA 2025) es el eje central de esta estrategia. El objetivo es claro: reducir al máximo el número y la gravedad de los incendios forestales en la región. Para ello, se ha reforzado la infraestructura, se han ampliado los equipos humanos y se han incorporado nuevas tecnologías que permiten una respuesta más rápida y eficaz.

Más helicópteros y mejoras en la base permanente
Una de las novedades más destacadas es la modernización de la mayor base permanente de la región, que ahora puede albergar hasta cuatro helicópteros: dos de gran tamaño y otros dos más pequeños. Esta ampliación no solo aumenta la capacidad de respuesta ante emergencias, sino que también mejora la logística, con nuevas instalaciones para el suministro de combustible y sistemas más eficientes para el tratamiento de residuos.
La base es un centro neurálgico para la prevención, vigilancia y transporte sanitario urgente. La inversión en estas mejoras supera el medio millón de euros, lo que demuestra el compromiso de la Comunidad de Madrid con la seguridad y la protección del medio ambiente.
Cerca de 6.000 profesionales y voluntarios en acción
La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) coordina a un amplio equipo de personas comprometidas con la seguridad de la región. En total, cerca de 6.000 profesionales y voluntarios forman parte del dispositivo de lucha contra los incendios forestales. Entre ellos, destacan los bomberos autonómicos, agentes forestales, brigadas especializadas y voluntarios de Protección Civil, repartidos en más de un centenar de agrupaciones locales.
Este despliegue humano se complementa con una flota impresionante de vehículos y maquinaria: 27 bombas pesadas, dos unidades mecanizadas, 8 camiones nodriza, 49 vehículos 4×4 y siete helisuperficies adicionales. Además, se emplean drones, cámaras, satélites y telecomunicaciones para reforzar la vigilancia y la intervención en zonas de riesgo.
Prevención: la clave para reducir los incendios
La prevención es el pilar fundamental de la estrategia madrileña. Los trabajos selvícolas, el paso controlado de ganado y la creación de cortafuegos son esenciales para evitar que los incendios se propaguen. Este año, estas tareas se han ampliado en 800 hectáreas, lo que permite eliminar combustible en zonas estratégicas y reducir el riesgo de grandes incendios.
Las siegas de verano y el repaso de cortafuegos con maquinaria pesada también forman parte de las acciones preventivas. El pastoreo controlado es otra herramienta eficaz, ya que ayuda a mantener limpios los montes y evita la acumulación de material vegetal que podría alimentar el fuego.
Resultados positivos: menos incendios y más conatos controlados
Los esfuerzos están dando sus frutos. En 2024, la media de incendios forestales en la Comunidad de Madrid se redujo un 6% respecto a la media de los últimos cinco años. Se registraron 265 siniestros, de los cuales 204 (el 76,98%) quedaron en conatos, es decir, se controlaron antes de que superaran una hectárea afectada.
Los meses más críticos fueron junio, julio y agosto, concentrando el 77% de los incidentes. Los tres incendios más extensos afectaron principalmente a pastos y matorrales, pero gracias a la rápida actuación de los equipos, se evitó que el daño fuera mayor.
Tecnología y logística al servicio de la seguridad
La innovación tecnológica juega un papel clave en la lucha contra los incendios forestales. El Grupo Especial de Drones, las cámaras de vigilancia y los sistemas de telecomunicaciones permiten detectar y actuar ante los primeros indicios de fuego. Además, el Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil (ERIVE) cuenta con vehículos especializados y una ambulancia para apoyar las operaciones.










