Tras el fin de la huelga de los trabajadores de la limpieza en Madrid se ha sabido que el delegado de Medio Ambiente, Diego Sanjuanbenito, firmó el viernes una declaración de «extraordinaria y urgente necesidad de proceder a la limpieza de determinadas vías» para ordenar la contratación de Tragsa con el fin de que limpiara la ciudad, el pasado viernes 15 de noviembre, fecha del ultimátum concedido por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, para que trabajadores y empresas llegaran a un acuerdo y finalizara el conflicto.
El 15 de noviembre el ayuntamiento dictó un decreto para que la empresa Tragsa cumpliera los servicios mínimos de la huelga de limpieza declarada hacía 10 días por los empleados. En ese decreto se señalaba “ la situación de extraordinaria y urgente necesidad de proceder a la limpieza de determinadas vías y espacios públicos de la Ciudad de Madrid y se adoptan las medidas urgentes y extraordinarias para garantizar la prestación del servicio esencial de limpieza de las vías y espacios públicos”.
En ese texto se explicaba que existía un deterioro importante de la sanidad ambiental, debido a la acumulación de gran cantidad de suciedad y residuos, lo que estaba provocando un aumento de la proliferación de vectores-plaga.
Todo ello «está suponiendo un riesgo para la sanidad ambiental de determinadas zonas de la ciudad especialmente sensibles por la densidad de población expuesta o por el mayor riesgo de exposición a población especialmente vulnerable».
Sin embargo durante la huelga, desde al Ayuntamiento se confirmó que no existió riesgo sanitario para los madrileños y que todo estaba bajo control. Unos días después sale a la luz este documento. Sanjuanbenito ha señalado que este decreto no se trataba de una alerta sanitaria.
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