La gestión eficiente de recursos impulsa la expansión de los edificios inteligentes

Durante las últimas décadas, la gestión eficiente de recursos se ha convertido en una de las prioridades de gobiernos y empresas en todo el mundo. No solo se trata de una respuesta al calentamiento global y las cada vez más frecuentes emergencias climáticas, sino también una forma de ahorrar costos en áreas clave.

Si bien impulsar la concientización ambiental ha sido uno de los objetivos de las nuevas gestiones gubernamentales, se trata de una tarea cuesta arriba si no se cuenta con las herramientas adecuadas. Es por eso que el concepto de los smart buildings ha comenzado a expandirse a todos los rincones del planeta.

¿Qué son los Smart buildings?

Conocidos también como edificios inteligentes, son infraestructuras de todo tipo (edificios de vivienda, comerciales o gubernamentales) que se apoyan en herramientas modernas para simplificar todos los procesos del día a día, tanto en la planificación y construcción de las instalaciones, como de la rutina de los propietarios y trabajadores.

Para ello implementan sistemas tecnológicos y paradigmas novedosos como la inteligencia artificial, el internet de las cosas y la Big Data, facilitando la conectividad entre los distintos espacios de la edificación y recopilando información valiosa. Esto incluye la automatización de procesos, el análisis de variables en tiempo real, el monitoreo de áreas comunes y la sostenibilidad.

Pero, ¿cómo mejoran la gestión de recursos estos edificios?

  • Menor gasto energético

Los edificios inteligentes están diseñados para minimizar el gasto energético, desde contar con un mayor número de áreas verdes para disminuir el uso de calefacción y aire acondicionado, hasta implementar sistemas de alimentación alternativa como paneles solares, o instalar iluminación inteligente que limite el tiempo operativo de estos equipos.

  • Monitoreo del uso de recursos

Al contar con sistemas digitalizados e interconectados, los edificios inteligentes son capaces de medir con precisión los recursos que se utilizan a diario, incluyendo el gasto energético, de agua, gas para cocinas y calefacción, y más.

  • Mantenimiento preventivo

Esta interconexión también permite monitorear equipos como bombas de agua, sistemas eléctricos, elevadores, puertas con cerradura electrónica, iluminación inteligente, entre otros, para tener un mejor entendimiento de su “salud” actual. Este mantenimiento preventivo evita que los equipos sufran daños estructurales capaces de disminuir su operatividad, obligándolos a gastar más recursos.

  • Incremento en la productividad

En el caso de los edificios gubernamentales o empresariales, los sistemas inteligentes permiten incrementar la productividad del personal, brindando mejores resultados durante la jornada con una inversión de recursos menor. Se trata de mejoras tan variadas como puede serlo el monitoreo de la humedad en almacenes, el seguimiento de los signos vitales de trabajadores esenciales, o el uso adecuado de la maquinaria y equipos.

Otras ventajas

Estos cuentan con dos ventajas adicionales que los convierten en opciones mucho más ideales para el desarrollo arquitectónico del futuro:

  • Mayor seguridad: en primer lugar, estos edificios cuentan con herramientas de protección integradas que permiten un monitoreo constante de las instalaciones, mejorando la seguridad de los propietarios. Desde centros de videovigilancia capaces de administrar decenas de cámaras, hasta sistemas de control de acceso con un amplio número de configuraciones para limitar la movilidad dentro de cada área común, los edificios inteligentes son mucho más seguros que el resto.
  • Mejora de la calidad de vida: los sistemas de monitoreo permiten mejorar la calidad de vida de los inquilinos y trabajadores de manera significativa, manteniendo un mejor control sobre la calidad del aire, mayor estabilidad en el flujo de recursos (como agua y electricidad) para evitar daño a equipos, e incluso calefacción inteligente basada en el clima actual.

Si bien la expansión de los edificios inteligentes está limitada por factores políticos, sociales y económicos, es indudable que esta tendencia seguirá creciendo con el paso del tiempo como respuesta a las necesidades del mundo actual. De cara a la próxima década será complejo encontrar nuevas construcciones que no tengan componentes inteligentes en su ejecución.

Noelia
Noelia
Noelia Martinez. Colaboradora habitual de Crónica Norte. Periodista y socióloga. Me considero muy curiosa.

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