El Gobierno autoriza nuevas inversiones para renovar las instalaciones del Laboratorio Central de Veterinaria, un centro de referencia europeo en sanidad animal que lleva décadas operando desde el municipio madrileño.
Pocas instalaciones científicas en España tienen el recorrido del Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete. Fundado en los años 70 como un laboratorio de sanidad y producción animal para la región central del país, dependiente del Ministerio de Agricultura, el LCV ha ido acumulando con el paso de los años un reconocimiento que va mucho más allá de nuestras fronteras.
Tras la adhesión de España a la Unión Europea en 1986, el laboratorio fue adquiriendo progresivamente la condición de Laboratorio Nacional de Referencia para diversas enfermedades animales. Un estatus que no llegó solo, sino como resultado de años de trabajo riguroso y acumulación de experiencia técnica.
De la peste equina a la lengua azul: una trayectoria de referencia europea
El salto definitivo a la primera línea continental llegó en 1992, cuando el LCV lideró las actividades de diagnóstico en el proceso de erradicación de la peste equina en España. Ese liderazgo fue reconocido ese mismo año con su nombramiento como Laboratorio Europeo de Referencia para la Peste equina. Un año más tarde, en 1993, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) también le otorgó la condición de laboratorio de referencia a nivel mundial para esta enfermedad.
La historia continuó en 2019, cuando el Brexit dejó vacante el papel que desempeñaba el Reino Unido como referente europeo en el diagnóstico de la lengua azul, una enfermedad producida por un virus de la misma familia que el causante de la peste equina en los caballos. La experiencia acumulada por el centro algeteño en el diagnóstico y control de esta patología lo convirtió en el candidato natural para asumir ese rol, y así fue: el LCV fue nombrado Laboratorio Europeo de Referencia para la Lengua azul.
Hoy, el laboratorio no solo trabaja en enfermedades animales. Dos áreas han cobrado especial relevancia en los últimos años: la genética animal y la detección de organismos genéticamente modificados (OGM) en productos vegetales durante la fase de producción primaria. Ambas líneas de trabajo reflejan cómo el LCV ha sabido adaptarse a las demandas científicas y regulatorias de cada época.
El Consejo de Ministros da luz verde a la reforma
Con todo ese bagaje a sus espaldas, el LCV enfrenta ahora una necesidad evidente: actualizar unas instalaciones que, en algunos casos, no han recibido inversiones de calado desde hace décadas. Para hacer frente a esa realidad, el Consejo de Ministros ha autorizado una modificación de los límites de gasto que permitirá al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación tramitar nuevos expedientes de inversión destinados, entre otros fines, a obras de reforma en el laboratorio de Algete.
La autorización se ampara en el artículo 47 de la Ley General Presupuestaria y responde a la iniciativa de la Dirección General de Servicios e Inspección del ministerio, que ha justificado la propuesta en la necesidad de poner en marcha estos expedientes durante el ejercicio actual.
Más de 13 millones de euros distribuidos en tres años
Las cifras concretas de la inversión prevista son las siguientes: 13.328.855,86 euros en total, repartidos entre 2025, 2026 y 2027. La mayor parte del esfuerzo económico se concentra en los dos próximos años: 7.157.602,85 euros en 2026 y 6.082.169,83 euros en 2027, mientras que en 2025 se contempla una partida inicial de 89.083,18 euros para comenzar la tramitación de los expedientes.
Esta inversión se suma a compromisos de gasto ya adquiridos con anterioridad, lo que eleva el total de necesidades para 2026 a casi 13,2 millones de euros y a más de 9,2 millones para 2027. Al superar los límites porcentuales que marca la ley, el Gobierno tuvo que solicitar expresamente la autorización del Consejo de Ministros para elevar ese techo de gasto.
Más allá del laboratorio: también se financian encuestas agrarias
La reforma del LCV no es la única actuación contemplada en esta ampliación presupuestaria. Los fondos también servirán para dar respuesta a las nuevas exigencias de la Red Contable Agraria Nacional, un instrumento estadístico de ámbito nacional regulado por el Real Decreto 1225/24, de 3 de diciembre. Según este decreto, los trabajos de campo asociados a las encuestas agrarias serán más complejos en 2026 y 2027, lo que obliga a incrementar el presupuesto destinado a esta actividad respecto a los niveles actuales.










