Madrid registró 632 manifestaciones hasta el pasado 15 de febrero, el doble que en 2012 en el mismo período de tiempo, según afirmaciones de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes.
Cifuentes ha señalado que el inicio de este año en tema de manifestaciones ha sido fuerte debido a la situación económica difícil y «al cabreo ciudadano por los casos de corrupción en la política que muchas hacen que muchas personas tengan la necesidad, el deseo o simplemente la voluntad de querer salir a la calle a protestar».
Cristina Cifuentes ha vuelto a señala que el derecho a la huelga está protegido y no lo cuestiona, pero que el número alto de marchas hace que se complique la vida ciudadana.
Mi tarea es hacer compatible el derecho de manifestación con el de mantener una ciudad donde se pueda circular y habitar.
Igualmente, ha destacado que en el pasado 2012 la «inmensa mayoría de las manifestaciones fueron pacíficas» mientras que los casos de las que fueron violentas o que terminaron con participación policial no han llegado a la veintena.











