El Balance de Criminalidad del segundo trimestre de 2025 muestra un panorama mixto en el norte de Madrid. Mientras Tres Cantos y Alcobendas encabezan los incrementos, municipios como Colmenar Viejo y San Sebastián de los Reyes registran descensos. En conjunto, los datos revelan un mapa desigual de la seguridad en la zona norte, donde conviven mejoras significativas y repuntes.
El Balance de Criminalidad del segundo trimestre de 2025 dibuja un panorama con claroscuros en el norte de Madrid. En el conjunto de las seis localidades analizadas —Colmenar Viejo, Tres Cantos, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Algete y Paracuellos de Jarama— se registraron 8.515 infracciones penales entre enero y junio, lo que supone un 1,9% más que en el mismo periodo del año anterior. El crecimiento se explica, sobre todo, por el avance de la cibercriminalidad, que sube un 7,7%, mientras que la criminalidad convencional se mantiene estable.
Colmenar Viejo: menos delitos, pero más robos con violencia
Colmenar Viejo logró reducir su criminalidad hasta los 1.205 delitos, un 3,7% menos que en 2024. El descenso se debe, principalmente, a la caída de los delitos convencionales, aunque la localidad registra un repunte en las sustracciones de vehículos y un aumento en las estafas informáticas, lo que refleja cómo la delincuencia digital gana terreno incluso en municipios que presentan un balance general positivo.

Tres Cantos: el mayor repunte del norte
Tres Cantos es la localidad con peor evolución. Cerró con 972 infracciones, lo que supone un incremento del 17,7% (826 en 2024), el más alto de la zona. El aumento está vinculado al fuerte crecimiento de los hurtos, de 175 a 203, además de un notable avance en las ciberestafas. El municipio tecnológico se convierte así en el epicentro del repunte delictivo en el norte madrileño.
Alcobendas: crecimiento moderado impulsado por las estafas online
Alcobendas alcanzó las 2.827 infracciones penales, lo que representa un 5,8% más que en el mismo periodo del año pasado. El incremento se concentra en los hurtos y en el tráfico de drogas, aunque también las ciberestafas aportan un peso significativo. Por el contrario, descienden los robos con fuerza en domicilios y las sustracciones de vehículos, lo que modera la subida global.
San Sebastián de los Reyes: fuerte descenso en hurtos y robos
Sanse ofrece el balance más positivo junto a Colmenar. La localidad redujo su criminalidad en un 7,2%, con un total de 2.207 delitos. La bajada se explica por la disminución de los hurtos, los robos con violencia y los delitos sexuales. También la cibercriminalidad muestra una ligera caída, lo que refuerza la tendencia a la baja en el municipio.

Algete: estabilidad con ligeros movimientos
En Algete, la criminalidad se mantiene prácticamente estable con 454 infracciones, apenas un 0,9% más que en 2024. Bajan los robos con fuerza en domicilios y los hurtos, pero suben otros delitos convencionales y algunos ciberdelitos, lo que deja un balance de continuidad en comparación con el año anterior.
Paracuellos de Jarama: leve subida impulsada por los delitos convencionales
Paracuellos de Jarama registró 527 infracciones penales entre enero y junio de 2025, frente a 506 en el mismo periodo de 2024, lo que supone un aumento del 4,2%. La subida se explica por el fuerte crecimiento de la criminalidad convencional, que pasó de 286 a 333 delitos. Dentro de ese paquete, destacan el ascenso de los delitos contra la libertad sexual y el incremento de los robos con fuerza en domicilios y establecimientos. También subieron los hurtos. Por el contrario, la cibercriminalidad disminuyó, con menos estafas informáticas y las sustracciones de vehículos se redujeron de forma notable, lo que atenúa parcialmente el balance final.
Un mapa desigual en la seguridad del norte madrileño
El análisis conjunto confirma que la seguridad en el norte de Madrid evoluciona de manera desigual. Mientras Tres Cantos marca repuntes claros y Alcobendas y Paracuellos de Jarama crece moderadamente, los municipios de Colmenar Viejo y San Sebastián de los Reyes logran reducir su criminalidad, y Algete permanece estable. En todos ellos, sin embargo, la cibercriminalidad emerge como el gran desafío: incluso donde descienden los delitos tradicionales, las estafas y fraudes digitales se mantienen al alza.









