El Consejo de Gobierno ha ratificado recientemente la adjudicación de un contrato estratégico destinado a actualizar la vestimenta de trabajo de los profesionales que mantienen en funcionamiento la red de Metro de Madrid. Con un presupuesto que alcanza los 7,2 millones de euros, la administración autonómica busca no solo renovar la estética de los uniformes, sino fundamentalmente elevar los estándares de protección individual de los 3.100 agentes beneficiarios.

Esta partida económica garantiza el suministro de ropa durante un periodo de tres años, lo que permite una planificación estable y la reposición anual de las prendas. Además, el contrato prevé la sustitución inmediata de cualquier pieza del equipo en caso de que sufra un desgaste excesivo o se produzca alguna incidencia durante la jornada laboral, asegurando que los trabajadores estén siempre debidamente equipados.

Tejidos de última generación contra el frío y los accidentes

Una de las grandes novedades de este equipamiento es la incorporación de tejidos técnicos avanzados que responden a las duras condiciones ambientales que a veces se dan en las instalaciones del Metro. Las nuevas prendas están diseñadas para ofrecer un aislamiento térmico reforzado, permitiendo que los empleados realicen sus tareas con comodidad incluso en entornos con temperaturas de hasta -5°C.

La seguridad visual es otro pilar fundamental de esta renovación. Los uniformes utilizan colores amarillo fluorescente y bandas reflectantes estratégicamente situadas para maximizar la visibilidad del personal en zonas de riesgo, como túneles o áreas de paso de trenes. Asimismo, se ha pensado en los operarios que realizan trabajos de mantenimiento especializado, dotando a las telas de una resistencia específica frente a salpicaduras de soldadura.

Calzado ergonómico y adaptado a la salud del trabajador

El calzado de los agentes también experimenta una transformación significativa en esta nueva licitación. Conscientes de las largas jornadas que el personal pasa de pie o recorriendo las estaciones, se han introducido modelos que mejoran notablemente la transpiración del pie. La gran mejora técnica reside en las nuevas suelas antideslizantes, un elemento clave para prevenir caídas y resbalones en superficies que puedan estar húmedas o desgastadas.

Además de la seguridad estándar, la Comunidad de Madrid ha incluido en el contrato modelos de calzado específicamente adaptados para empleados con diversas patologías del pie, buscando una solución personalizada que evite lesiones crónicas. Este enfoque garantiza que el vestuario no sea solo una herramienta de protección genérica, sino un equipo ergonómico que cuide la salud laboral de cada agente de forma individual.

Variedad de prendas para todas las épocas del año

La dotación que recibirán los trabajadores es muy completa y abarca todas las estaciones climáticas. El listado de artículos incluye desde parkas y chalecos acolchados para los meses de invierno hasta pantalones y cazadoras diseñados con materiales más ligeros para el verano. Todas estas piezas tienen la consideración técnica de Equipos de Protección Individual (EPI), lo que certifica que cumplen con las normativas de seguridad más exigentes.

Por otro lado, el contrato no olvida a los colectivos con necesidades muy particulares. Por ejemplo, el personal destinado al Taller Electrónico contará con batas antiestáticas para evitar interferencias o daños en los componentes tecnológicos con los que trabajan. También se ha presupuestado ropa específica para los profesionales del Servicio de Salud Laboral, cubriendo así todas las áreas operativas de la compañía.

Durabilidad frente a los lavados industriales

Dado que gran parte de estos uniformes se someten a procesos diarios de lavandería industrial para mantener la higiene y el buen estado de las prendas, se han incrementado los niveles de calidad y durabilidad de los materiales. El objetivo es que las propiedades de alta visibilidad y los tratamientos técnicos no se pierdan con el uso continuado ni con los ciclos de lavado intensivos.

La distribución masiva de esta nueva indumentaria está programada para finales de 2026. Con este paso, Metro de Madrid no solo actualiza su imagen, sino que consolida los avances tecnológicos en materiales que ya se habían empezado a probar en años anteriores, logrando un vestuario más resistente, cómodo y, sobre todo, mucho más seguro para quienes trabajan día y noche en la red de transporte más importante de la región.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí