El primer ensayo científico realizado en España sobre el impacto de las redes sociales en menores revela que estas plataformas generan altos niveles de inseguridad y ansiedad en los adolescentes madrileños. El estudio destaca que el diseño de aplicaciones como TikTok e Instagram altera el bienestar emocional de los jóvenes, especialmente cuando no reciben respuestas inmediatas a sus mensajes.
La Comunidad de Madrid ha dado a conocer los resultados de una investigación pionera liderada por las universidades Rey Juan Carlos y Pontificia Comillas. En el estudio han participado 700 alumnos de secundaria y bachillerato del Colegio Gredos San Diego Moratalaz, permitiendo a los expertos analizar de cerca cómo el uso de internet afecta a su día a día.
Los datos son reveladores: el 98,5% de los jóvenes reconoce que siente una necesidad emocional y funcional de estar conectado permanentemente. El consejero de Educación, Emilio Viciana, explicó que el análisis concluye que plataformas como YouTube, TikTok e Instagram influyen directamente en la inseguridad y la ansiedad de los participantes.
La ansiedad de la respuesta inmediata
Uno de los descubrimientos más preocupantes es la presión que sienten los menores por contestar rápido. El 42% de los adolescentes sufre ansiedad si no recibe una respuesta instantánea en TikTok. Esta sensación de urgencia se dispara a partir de los 14 años.
Las cifras varían según el sexo, pero son altas en ambos casos:
- El 76,5% de las chicas de 17 años padece ansiedad si no responde mensajes al instante.
- En los chicos, el pico de mayor estrés se da entre los 15 y 16 años, afectando al 57% de ellos.

El impacto de TikTok e Instagram en la autoestima
El estudio señala que los jóvenes atraviesan distintas etapas digitales. Entre los 11 y 12 años prefieren YouTube, pero entre los 13 y 16 años el rey absoluto es TikTok. Los investigadores alertan de que esta última red, por su propio diseño, favorece la nomofobia (el miedo irracional a estar sin el móvil) y conductas compulsivas.
Al llegar a los 16 o 17 años, el uso de Instagram se vuelve predominante. En esta etapa, la falta de conexión genera una inseguridad elevada en el 67% de las chicas y en el 39% de los chicos. Además, el uso excesivo de estas redes tiene consecuencias físicas: el 60% de los jóvenes pierde horas de sueño y un 20% reconoce que oculta cuánto tiempo pasa realmente pegado a la pantalla.
Prevención en los colegios y ayuda a las familias
Para combatir estos riesgos, Madrid mantiene desde 2020 la prohibición de los teléfonos móviles en los centros educativos durante toda la jornada. Además, la consejera de Familia, Ana Dávila, destacó que existen programas de salud mental en los colegios para detectar a tiempo comportamientos peligrosos relacionados con la tecnología.
Si una familia detecta que la situación se ha ido de las manos, la región cuenta con recursos públicos especializados:
- Hospital Gregorio Marañón: Tiene una unidad de adicciones comportamentales donde la edad media de los pacientes es de 14 años. Allí, el 63% de las chicas que acuden tienen problemas con las redes sociales.
- Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas (SAAT): Un servicio que desde 2018 ha ayudado a más de 43.000 personas y que tiene sedes en Madrid, Alcalá de Henares, Móstoles, Pozuelo y Torrelodones




