El proyecto urbanístico más ambicioso de Madrid da sus primeros pasos materiales esta semana en el barrio de Las Tablas. Los trabajos de demolición, que durarán seis meses, afectan a más de 113.000 metros cuadrados y buscan preparar el terreno para una nueva fase de urbanización prevista para el verano.
Madrid Nuevo Norte ha dejado de ser solo un plan sobre el papel. Esta semana han comenzado los primeros trabajos de demolición en Las Tablas Oeste, el primero de los cuatro ámbitos en los que se divide este gran desarrollo urbanístico que lleva décadas gestándose en la capital. El pistoletazo de salida se produjo el pasado 15 de abril, cuando el Ayuntamiento de Madrid firmó el acta de replanteo que autorizaba el inicio formal de las obras.
Para el responsable de la sociedad promotora, se trata de un momento histórico. José Ignacio Morales, CEO de Crea Madrid Nuevo Norte —propietaria del 97% del suelo en este ámbito—, lo explicaba con estas palabras: «El inicio de estos trabajos confirma que Madrid Nuevo Norte avanza conforme a la planificación prevista y ha entrado en una nueva etapa, en la que el proyecto es ya una realidad palpable». Morales añadió que afrontan esta etapa «con mucha ilusión, con sentimiento de responsabilidad y con un enfoque centrado en la ejecución eficiente de la obra y en la minimización de cualquier afección a los vecinos del entorno».
Actuaciones
Los trabajos se desarrollan sobre una parcela de 113.725 metros cuadrados que corresponde a la antigua campa de almacenamiento de coches del SEMAT, situada en una cota elevada entre la calle Castillo de Candanchú y el Sistema General Ferroviario. Se trata de un terreno en altura, sobre el talud que separa esa zona del haz de vías de Fuencarral.
La actuación consiste en la demolición selectiva de 15 edificaciones y casetas que existen en ese espacio, además de la retirada de pavimentos y otros elementos construidos. En total, se prevé eliminar un volumen de 15.740 metros cúbicos de materiales. El proyecto de urbanización que ampara estas obras fue aprobado definitivamente el pasado 12 de marzo de 2026.
La ejecución corre a cargo de la empresa HERCAL S.L., mientras que la dirección técnica de la obra la lleva TYLIN y la supervisión ambiental estará en manos de Altacia.

El 76% de los materiales se reutilizará
Uno de los aspectos más destacables de esta fase es el carácter selectivo de las demoliciones. No se trata de derribar indiscriminadamente: el proceso ha sido diseñado para clasificar y separar los residuos de manera que puedan aprovecharse en las siguientes fases del proyecto. Según los datos del plan, el 76% de los materiales resultantes, equivalente a 12.018 metros cúbicos, se reutilizará como material de relleno en zanjas y terraplenes dentro de las propias obras de Madrid Nuevo Norte.
Este enfoque reduce el volumen de residuos que deben trasladarse fuera de la obra y disminuye la huella ambiental del proceso constructivo.
Medidas para reducir las molestias a los vecinos
Los promotores son conscientes de que unas obras de esta magnitud pueden generar incomodidades en los barrios del entorno. Por eso, el proyecto incluye un paquete específico de medidas de control ambiental que se aplicarán durante toda la ejecución.
Entre las más relevantes figuran los sistemas de riego de viales y humectación de las zonas en obra para evitar la dispersión de polvo, junto con la monitorización continua de partículas en suspensión. Además, se han establecido limitaciones horarias para las actividades que puedan generar más ruido, y se realizará un seguimiento permanente de los niveles de ruido y vibraciones.
El plan contempla también protocolos concretos para la gestión de residuos, la protección del suelo y de las aguas subterráneas, así como medidas preventivas en relación con el patrimonio, la vegetación y la fauna del entorno. La obra contará con supervisión ambiental permanente y con coordinación específica en materia de seguridad y salud.

Qué vendrá después: urbanización completa para el verano
Esta fase de demolición tiene una duración prevista de seis meses y su objetivo es dejar el terreno listo para las obras de urbanización, cuyo inicio está previsto para el verano de 2026. Esa segunda fase es la que dará forma al nuevo barrio como tal: incluirá la red viaria, aceras, carriles bici, alumbrado público LED, telecomunicaciones, zonas verdes, redes de servicios, drenaje sostenible y mobiliario urbano.
La actuación también contempla el cubrimiento parcial de vías ferroviarias, nuevos accesos de mantenimiento al haz de vías de Fuencarral y el soterramiento de la actual línea aérea de alta tensión, una infraestructura que actualmente afecta a la calidad del paisaje urbano en esa zona.
Un nuevo barrio de más de 300.000 metros cuadrados en Las Tablas
Las Tablas Oeste se sitúa en el borde oeste del actual barrio de Las Tablas, lindando con la playa de vías de Fuencarral. Con este desarrollo, se busca completar la continuidad urbana de la zona y mejorar su conexión con los futuros crecimientos del norte de Madrid.
El ámbito tendrá una superficie aproximada de 305.000 metros cuadrados y está concebido como un entorno urbano mixto con usos residenciales, zonas verdes y espacios de actividad económica. El proyecto contempla la construcción de 741 viviendas, de las cuales el 38% serán de gestión municipal, lo que equivale a una parte importante de vivienda asequible para la zona. Además, se reservarán más de 91.000 metros cuadrados de zonas verdes, articuladas en torno a varios parques y espacios públicos que facilitarán la integración del nuevo barrio con su entorno.
Madrid Nuevo Norte se articula en cuatro ámbitos. Las Tablas Oeste es el primero en arrancar, y su desarrollo será la referencia para los siguientes.











