¿Por qué cuesta tanto mantener hábitos saludables de alimentación? Una investigación revela qué ocurre en el cerebro

Un grupo de investigadores del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) ha estudiado a fondo las dificultades que impiden mantener hábitos de vida saludables, especialmente relacionados con la alimentación. Su trabajo apunta directamente a un conflicto en el cerebro: cuando una persona con sobrepeso o tendencia a los atracones se enfrenta a un alimento apetecible, el sistema impulsivo se activa con fuerza, mientras que el sistema racional queda relegado a un segundo plano.

El resultado es que, ante una decisión rápida, el cerebro prioriza el placer inmediato antes que cualquier objetivo a largo plazo, como mantener una dieta equilibrada o perder peso.

Banner publicitario

Estimulación cerebral para ayudar a decidir mejor

Para tratar de contrarrestar ese desequilibrio, el equipo ha combinado estimulación magnética transcraneal (TMS) con técnicas de entrenamiento mental que ayudan a frenar impulsos. Esta combinación de intervención es pionera a nivel internacional y se ha aplicado en proyectos financiados por el Ministerio de Ciencia y la Junta de Andalucía.

La TMS, explican los responsables del estudio, modifica la actividad de ciertas zonas del cerebro mediante impulsos magnéticos. No es invasiva ni dolorosa, pero puede ayudar a «preparar» el cerebro para tomar mejores decisiones, especialmente en momentos en los que el hambre o el deseo por alimentos poco sanos se apoderan del control.

Una app como aliada del autocontrol

Además de la estimulación cerebral, los investigadores han utilizado la app FoodTrainer, una herramienta que trabaja el control inhibitorio mediante ejercicios interactivos. ¿Qué significa eso? Que entrena al cerebro para frenar respuestas automáticas ante la comida. De esta forma, se pueden romper patrones de comportamiento que llevan al consumo excesivo de alimentos con alto contenido en azúcares o grasas.

Según Alfonso Caracuel, uno de los investigadores, estas herramientas no sustituyen a una buena dieta ni al ejercicio, pero sí pueden marcar la diferencia cuando se trata de mantener esos hábitos en el tiempo.

La recompensa inmediata, una trampa muy eficaz

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es cómo el “circuito de la recompensa” se impone en muchas personas con sobrepeso u obesidad. Al percibir alimentos hipercalóricos, el cerebro genera una respuesta automática de atracción, incluso si la persona no tiene hambre. En esos casos, la decisión de comer no pasa por un razonamiento consciente, sino por una reacción casi instintiva.

Los científicos también han detectado que estas personas muestran una mayor atención a los alimentos poco saludables, lo que aumenta el riesgo de caer en atracones o hábitos perjudiciales.

¿Se puede reaprender a comer?

La buena noticia es que sí. A partir de los estudios realizados, el equipo de la Universidad de Granada ha identificado cuatro estrategias efectivas para cambiar este patrón: reducir la impulsividad, redirigir la atención, reforzar el autocontrol y gestionar de forma más consciente la alimentación y el ejercicio físico.

Las pruebas, llevadas a cabo con personas con exceso de peso, han mostrado mejoras tanto en el comportamiento como en parámetros físicos, lo que indica que el enfoque funciona.

Estudios con seguimiento personalizado

El trabajo no se queda en el laboratorio. Los participantes de estos ensayos acuden durante dos semanas al CIMCYC, donde reciben sesiones diarias de entre 10 y 15 minutos. Además de la estimulación cerebral y los entrenamientos cognitivos, se les realizan resonancias magnéticas, evaluaciones conductuales y análisis bioquímicos para observar los efectos a todos los niveles.

Los investigadores subrayan que el sobrepeso y los atracones no dependen únicamente del contexto o de la fuerza de voluntad, sino también de factores neurológicos, genéticos y hormonales.

Un enfoque personalizado para un problema común

Raquel Vilar, investigadora del proyecto, insiste en que la vida moderna y la facilidad de acceso a comida poco saludable complican el cambio de hábitos, pero que no todas las personas lo afrontan de la misma manera. Por eso, conocer cómo funciona el cerebro en estas decisiones es clave para diseñar soluciones adaptadas a cada individuo.

El objetivo final del equipo es claro: crear herramientas más eficaces que ayuden a adoptar un estilo de vida saludable, con apoyo neurocientífico y tecnológico.

Banner publicitario
Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!