En la Comunidad de Madrid existen 80 rutas de vigilancia la lucha contra incendios forestales durante el periodo de riesgo medio y alto de incendios. Este año los incendios en todo el país se han cobrado el doble de hectáreas que en el mismo periodo del año pasado, una cifra cuanto menos alarmante.
Las rutas de la Comunidad han sido desarrolladas por el Cuerpo de Agentes Forestales regional y recorren todos los puntos de mayor afluencia de personas, así como las zonas con mayor riesgo de incendio forestal y menor visibilidad. En la anterior campaña regional contra los incencios forestales, llamada “INFOMA”, se dedicaron a esta labor 6.000 horas.
El Escorial cuenta con una de estas rutas que recorren los puntos de mayor afluencia de ciudadanos, tales como áreas recreativas o sendas, así como las zonas con mayor riesgo de incendios forestales. El objetivo es localizar posibles incumplimientos de las prohibiciones y limitaciones de uso del fuego en barbacoas u hogueras, y la vigilancia del uso de determinada maquinaria. Además, se recorren puntos que resultan de complicada visibilidad desde las torres de vigilancia o que, por ejemplo, son susceptibles de ser alcanzados por rayos en días de tormenta.
Vigilancia en los principales embalses
Además de las rutas terrestres, el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid dispone de tres embarcaciones con las que se realizan dispositivos de vigilancia en los principales embalses de la región, y que permiten acceder rápidamente a los puntos con menor accesibilidad por pistas y caminos.
Estas labores de vigilancia se complementan con la de la investigación de las causas de incendios que realizan los Agentes Forestales. La información obtenida en las investigaciones -causas, autores y sus motivaciones-, además de identificar a los posibles causantes para ejercer las acciones legales contra los responsables de los fuegos, constituye uno de los pilares para la planificación de las acciones necesarias para evitar la posibilidad de futuros fuegos. Por otra parte, la propia investigación ejerce un efecto disuasorio sobre los causantes de los fuegos.
Cifras dramáticas
Hasta el 15 de julio se han contabilizado un total de 9.647 siniestros, frente a los 7.791 fuegos del mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento del 23,8%, lo que supone que más de 90.000 hectáreas han sido quemadas, y en etsas cifras no estan aún incluidos el del alto Empordá y los de Canarias.
En total, el porcentaje de superficie afectada del territorio nacional es del 0,325%, frente al 0,142 de la media del decenio y al 0,132 del mismo periodo de 2011. Una cifra cuanto menos negativa.











