El valle de la Valvanera es uno de los rincones más bellos de la Sierra de la Demanda en La Rioja. En él se encuentra El Monasterio de Valvanera a 1.026 metros de altura.
Cuando uno llega a este valle por primera vez se queda impactado por varios motivos: el mismo es un valle recargado de vegatación, rico en todo tipo de corrientes de agua, arroyos, cascadas y regatos tapizan de reflejos plateados las laderas de estos montes entre mágicos bosques de hayas, arces, fresnos y abedules que completan una paleta de colores inimaginable. Luego la visión del Monasterio como un gran buque en el mar acaba de embelesar al viajero. En los renglones siguientes le comento el transcurso del sendero recomendado
Un paseo circular por el valle
Este itinerario parte del Monasterio de Valvanera y coincide, en su primer tramo, con el sendero GR-190, que se dirige hacia ezcaray por las cumbres de la Sierra de la demanda. Se trata de un recorrido de escasa dificultad, con longitud, circular, de 4,5 km., la duración aproximada es de 1h. 30 min. Para iniciarlo el punto de partida son las traseras del Monasterio, donde encontraremos las marcas del GR-93 que se dirige a Ezcaray y con el que coincide el primer tramo de este sendero.Después de la primera pendiente alcanzamos la casa forestal. La pista continúa en suave ascenso, entre grandes matorrales de escobas, hasta un punto en el que, a la izquierda, parte un estrecho camino mucho más arraigado que nos conducirá hasta el fondo del valle.
Ruta y tubería acompañan los primeros metros…
Pasamos junto al primer depósito de regulación y seguimos avanzando, sin apenas esfuerzo, adentrándonos en una zona cada vez más boscosa, con abundantes y frondosos bosques mixtos con arces y fresnos de gran porte, así como las carrascas de monte, aferrando sus raíces a las rocas.Por el camino atravesaremos varios puentes por los que la tubería cruza los barrancos. Seguimos avanzando hacia el fondo del valle, pasando junto a un grupo de abedules, y algo más tarde, junto a un pinar de pino silvestre repoblado. En poco más de 2 kilómetros habremos llegado a la presa, antesala del hermoso hayedo que, en los días calurosos, nos agradará por su frescor, y por el que discurrirá nuestro camino de regreso al Monasterio.
Cruzaremos la otra orilla por encima de una pasarela metálica colocada sobre el azud y enseguida veremos, excavado en la pared a nuestra derecha, el “hueco” del que sin duda se extrajeron los materiales necesarios para hacer la presa a principios de los años cincuenta. Una vez en el hayedo de Valvanera, una senda totalmente revestida de musgo nos conducirá por el que es, sin duda, uno de los hayedos más densos de La Rioja. En este húmedo y oscuro ambiente tan sólo encontraremos algún acebo. Nuestro descenso acaba en el río Valvanera.
Después de cruzarlo, tomamos la pista forestal hasta un área recreativa, donde podremos pararnos a descansar. Dejando la zona a la derecha seguimos, esta vez en ascenso, para llegar en unos minutos a nuestro punto de partida.
Valvanera un Monasterio cargado de leyendas
[notice type=»information» title=»Las Leyendas del Monasterio» tag=»h4″] Según algunas teorias, el nombre del monasterio, Valvanera, proviene de una expresión latina “Vallis Venaria” que significa “Valle de las venas de agua” por tratarse este de un valle con abundantes fuentes, arroyos y cascadas. La construcción del santuario tuvo su origen en el hallazgo de una imagen de Santa María del siglo IX por un ladrón arrepentido llamado Nuño Oñez, según está relatado en la “Historia Latina” escrita por el Abad de Valvanera, Don Rodrigo de Castroviejo en el año 1419. Es la traducción al latín de un texto del siglo XIII escrito posiblemente por Gonzalo de Berceo en lengua “vulgar materna.
La leyenda de la fundación del Monasterio nos cuenta cómo un hombre, natural de Montenegro, llamado Nuño, el cual estuvo entregado con libertad a los vicios, cansado de vida tan mundana, movido por la oración de un labrador, decide retirarse a la cueva llamada Trómbalos en la vecina localidad de Anguiano, para llevar desde ella una vida de oración, en donde empezó a llorar sus culpas, después de habérsele agregado un sacerdote de la villa de Brieva, llamado Domingo, o amonestado por un ángel, como dicen las memorias de aquel monasterio. Allí tiene una revelación que le lleva a caminar por el Valle Venario en compañía del clérigo Domingo en busca de una imagen de la Virgen, que encontró en la oquedad de un gran roble, donde enjambraban las abejas y a cuyo pie brotaba un manantial, iniciándose el culto desde ese mismo momento, que con el referido título de Valvanera es venerada en aquellos montes. La leyenda nos cuenta también que la imagen fue tallada por San Lucas y traída después a España el año 71d.c [/notice]















buen reportaje,poetico reportaje,bien director