Tim Atkin reúne en Madrid los mejores vinos españoles de más de 95 puntos en una cita histórica para el sector

Una cata profesional que no solo reunió grandes puntuaciones, sino una idea poderosa: España ya compite en la primera línea del vino mundial con diversidad, frescura y personalidad propia

El crítico británico y Master of Wine Tim Atkin reunió en Madrid a 160 bodegas y más de 300 vinos españoles puntuados con 95 o más puntos.
La primera edición de The Best of Tim Atkin MW Spain 2026 mostró la diversidad, la energía y la ambición del vino español de alta gama.
Rioja, Galicia, Gredos, Ribera del Duero, Priorat, Jerez o Canarias compartieron mesa en una jornada pensada para catar, comparar y entender hacia dónde camina España en la copa.

Una cata con vocación de mapa del vino español

Madrid vivió el 25 de mayo una de esas jornadas que no se explican solo por el número de copas servidas ni por el volumen de etiquetas reunidas. The Best of Tim Atkin MW Spain 2026 nació con una idea muy concreta: reunir en un mismo espacio algunos de los vinos españoles mejor valorados por uno de los críticos internacionales más influyentes del momento.

El escenario fue el Espacio LOOM Azca, donde durante más de nueve horas, de 11:00 a 20:30, profesionales del sector pudieron catar, preguntar, comparar y conversar directamente con los responsables de algunos de los proyectos más destacados del país. La cifra resume bien la dimensión del encuentro: 160 bodegas españolas, más de 300 referencias y todas ellas con 95 o más puntos en las valoraciones de Tim Atkin MW.

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Pero lo interesante no fue solo la concentración de puntuaciones altas. Lo verdaderamente revelador fue la fotografía general: España ya no se presenta como un territorio de grandes vinos aislados, sino como un mosaico cada vez más sólido, diverso y reconocible.

¿Qué significa reunir más de 300 vinos 95+?

En el mundo del vino, las puntuaciones no lo son todo, pero tienen peso. Funcionan como una brújula para compradores, sumilleres, distribuidores, importadores y aficionados avanzados que buscan referencias contrastadas. Por eso, reunir más de 300 vinos españoles con 95+ puntos no es una simple exhibición de etiquetas premium: es una declaración de posición.

La cita permitió recorrer, casi de un vistazo, algunas de las zonas más dinámicas del vino español: Rioja, Galicia, Gredos, Ribera del Duero, Priorat, Jerez, Canarias y otros territorios que están demostrando que la calidad no depende únicamente del prestigio histórico, sino también de la lectura del paisaje, la precisión en la viña y una elaboración cada vez menos estridente.

En esa variedad estuvo buena parte del atractivo del salón. El visitante podía pasar de un tinto de corte clásico a una elaboración de montaña, de un blanco atlántico a un vino volcánico, de la crianza larga a la frescura desnuda de una variedad recuperada. Y todo bajo un mismo criterio de selección: vinos que Atkin ha situado en la parte alta de su escala.

Tim Atkin y una mirada internacional sobre España

Tim Atkin llegó a España con su prestigio de Master of Wine y con una trayectoria marcada por sus informes regionales sobre comunidades autónomas y denominaciones de origen. En los últimos años ha recorrido de forma insistente la geografía vinícola española, catando, escribiendo y construyendo una mirada muy personal sobre el país.

En Madrid no estuvo solo. Compartió protagonismo con Beth Willard, a quien dedicó un elogio tan breve como significativo: “Cata igual que yo”. La frase, más allá de la anécdota, revela algo importante: el proyecto no parece plantearse como una acción puntual, sino como una plataforma con continuidad.

De hecho, durante la jornada ambos trasladaron que esta primera edición no nacía para quedarse en un experimento aislado. The Best of Tim Atkin MW Spain se presentó como una convocatoria con vocación de permanencia dentro del calendario vinícola nacional.

Angel Sánchez (Las Historias del vino) y Tim Atkin el prescriptor de vino más Internacional

Una feria pensada para catar, no para correr

Uno de los detalles que más valoran los profesionales en este tipo de encuentros no siempre aparece en los titulares: la comodidad real para catar. En este caso, la organización cuidó un aspecto básico y, sin embargo, no siempre respetado en salones y ferias: una copa adecuada para la cata.

Puede parecer menor, pero no lo es. Una copa correcta permite leer mejor el vino, apreciar los matices aromáticos, valorar la textura y evitar que la experiencia se convierta en una sucesión confusa de sorbos. En un evento con más de 300 referencias de alto nivel, ese detalle marca diferencia.

La jornada estuvo pensada para el intercambio profesional, no para la acumulación apresurada. Sumilleres, distribuidores, compradores, periodistas, prescriptores y bodegueros encontraron un formato que favorecía la conversación directa con los elaboradores. Y ahí es donde este tipo de salones ganan profundidad: no solo se prueba el vino, también se entiende el proyecto que hay detrás.

La diversidad como gran argumento del vino español

Uno de los mensajes más claros del encuentro fue la diversidad del vino español contemporáneo. España ya no puede explicarse solo desde sus denominaciones más conocidas ni desde un puñado de marcas históricas. El mapa se ha ensanchado.

Gredos, Canarias, Galicia o ciertos proyectos de Castilla, Aragón, Andalucía o el Mediterráneo interior han ido ganando presencia en el discurso del vino de calidad. A la vez, zonas clásicas como Rioja, Ribera del Duero, Priorat o Jerez viven una etapa de revisión, afinamiento y búsqueda de mayor identidad parcelaria.

Ese cruce entre tradición y renovación quedó muy presente en Madrid. Los vinos españoles mejor puntuados no responden a un único patrón. Hay tintos de guarda, blancos con tensión, generosos con enorme personalidad, vinos de altitud, elaboraciones de mínima intervención, proyectos familiares y bodegas consolidadas que siguen afinando su estilo.

Frescura, paisaje y precisión: las claves que se imponen

Más allá de los nombres concretos, la selección de vinos 95+ permite leer algunas tendencias de fondo. La alta crítica internacional parece valorar cada vez más la frescura, la acidez natural, la expresión del origen y una menor dependencia de la madera evidente.

Ese giro no es exclusivo de España, pero aquí tiene una lectura especialmente interesante. En un contexto de cambio climático, los proyectos que trabajan en altitud, orientaciones más frescas, variedades autóctonas, vendimias más precisas y crianzas menos invasivas están encontrando una voz muy reconocible.

La consecuencia es evidente: el vino español de alta gama está ganando complejidad sin necesidad de exagerar. Menos músculo gratuito, más paisaje. Menos maquillaje, más identidad. Menos discurso grandilocuente, más verdad en la copa.

Una oportunidad comercial para la España del vino

El salón también tuvo una lectura económica. Para muchas bodegas, estar en una selección de este tipo supone entrar en un escaparate especialmente útil para el canal profesional. Un importador, un comprador de alta restauración o un sumiller de hotel puede catar en una sola jornada vinos de regiones muy distintas, comparar estilos y detectar referencias con potencial para cartas, tiendas especializadas o mercados exteriores.

En este sentido, la concentración de vinos españoles de alta puntuación ayuda a reforzar el posicionamiento premium del vino español. España ha tenido históricamente un problema de percepción en algunos mercados internacionales: vinos de enorme calidad, pero con precios medios inferiores a los de competidores como Francia o Italia.

Eventos como este no resuelven por sí solos esa brecha, pero contribuyen a algo importante: demostrar que el vino español cuenta con un segmento de alta gama amplio, fiable y competitivo.

“España vive uno de los momentos más apasionantes de su historia vinícola”

Al cierre del encuentro, Tim Atkin MW resumió la jornada con una valoración muy clara: “Ha sido extraordinario ver reunidas tantas bodegas de altísimo nivel en un mismo espacio. España vive uno de los momentos más apasionantes de su historia vinícola y esta cita ha demostrado no solo la calidad de sus vinos, sino también la enorme energía, diversidad y talento que existe hoy en el país”.

El crítico británico también subrayó “la increíble respuesta de las bodegas y el entusiasmo con el que han participado en esta primera edición”, además de poner en valor “la oportunidad única de poder catar y comparar en una sola jornada algunos de los mejores vinos de España”.

Sus palabras encajan con la sensación general de la cita: el vino español atraviesa una etapa de confianza, pero también de exigencia. Ya no basta con ser bueno; hay que saber explicar el origen, el estilo, la viticultura y la diferencia.

Un nuevo punto de encuentro para mirar al futuro

La primera edición de The Best of Tim Atkin MW Spain 2026 deja varias lecturas. La primera, evidente, es que España tiene masa crítica suficiente para organizar un salón monográfico de vinos de altísima puntuación. La segunda, quizá más importante, es que el país ha dejado de presentarse al mundo del vino como una suma de regiones potentes, para empezar a mostrarse como un ecosistema completo.

La tercera lectura tiene que ver con el formato. Frente a ferias multitudinarias donde a veces se corre más de lo que se cata, este tipo de convocatorias selectivas permiten una relación más pausada con el vino. Y eso, en una botella de alto nivel, es casi obligatorio.

Madrid fue durante un día el punto de encuentro de una España vinícola que mira menos al tópico y más al terruño, menos al volumen y más al valor, menos a la etiqueta ruidosa y más a la copa que habla por sí sola.

The Best of Tim Atkin MW Spain 2026 nace así como una cita a seguir. No solo por los puntos, que atraen titulares, sino por lo que deja entrever: el vino español está viviendo un momento de madurez, diversidad y ambición que merece ser contado con calma.

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Angel Sánchez Carbonell
Angel Sánchez Carbonell
Ángel Sánchez Carbonell - Director de Crónica Norte. Desde hace 37 años dedicado profesionalmente a la información y entretenimiento (TVE, Onda Cero, Tele Cinco, COPE...) Pero ante todo: un enamorado de la geografía de la península Ibérica. Montañero y apasionado por el mundo del vino, Miembro de la Unión Española de Catadores. Cuando la vida me lo permite señalizo caminos naturales como Técnico de Senderos de la Escuela Española de Alta Montaña. (EEAM) Pero sobre todo me pierdo por ellos...

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