Tres Cantos avanza en la recogida de escombros tras el incendio y mantiene la asistencia a los vecinos
La ciudad continúa reparando las heridas que dejó el fuego de la pasada semana. El Ayuntamiento de Tres Cantos refuerza las labores de retirada de residuos y recuperación de servicios básicos en las zonas rurales afectadas, con el objetivo de que los vecinos puedan recuperar la normalidad cuanto antes.
El incendio y sus consecuencias inmediatas
El fuego que arrasó parte del término municipal de Tres Cantos hace apenas unos días no solo quemó hectáreas de monte y explotaciones rurales, también alteró la vida de decenas de familias que vieron cómo el humo y las llamas dejaban tras de sí daños materiales y la incertidumbre de un futuro inmediato lleno de gestiones. Aunque las causas están aún bajo investigación por parte del SEPRONA y los agentes forestales, lo cierto es que el foco está ahora en la reparación.
Desde el primer momento, el Ayuntamiento activó un Protocolo de Atención a Afectados por el Incendio que ha permitido organizar tareas de limpieza, asistencia psicológica, resolución de incidencias de suministro y acompañamiento técnico a los damnificados.

Recogida de escombros, la prioridad en las fincas rurales
Uno de los escenarios más castigados por el fuego se sitúa entre Soto de Viñuelas y La Hípica, donde varias explotaciones ganaderas sufrieron daños. Allí se desplazó en la mañana del jueves la concejal de Desarrollo Urbano, Obras y Movilidad, María del Mar Sánchez, para supervisar la retirada de escombros.
La edil explicó que el trabajo es “enormemente complejo” y que requiere de coordinación constante entre brigadas municipales, la empresa adjudicataria de limpieza y los propios vecinos. “Estamos colaborando al máximo en estas labores de desescombro y traslado de los residuos al vertedero, ya que nuestro objetivo prioritario es facilitar cualquier ayuda posible a los afectados por el incendio que precisen de asistencia urgente y prioritaria”, señaló.
La recogida de escombros no solo despeja el terreno, también permite empezar a planificar la reconstrucción de viviendas, naves y cultivos, además de reducir riesgos sanitarios y ambientales. Según los últimos datos municipales, ya se han retirado más de 12.000 kilos de residuos, cifra que seguirá aumentando en los próximos días.
Servicios básicos en proceso de recuperación
El incendio también provocó incidencias en el suministro de agua, electricidad y telecomunicaciones. Gracias a la colaboración entre administraciones y empresas, la mayoría de los problemas ya están resueltos.
El Canal de Isabel II ha confirmado que todas las incidencias registradas en el suministro de agua potable han quedado solucionadas. Por su parte, Telefónica avanza en la reposición de postes de comunicación dañados, mientras que las compañías eléctricas mantienen equipos en la zona para restaurar las acometidas afectadas.
“Se están llevando a cabo los trabajos de forma organizada y coordinada para que cada vecino disponga, con la mayor celeridad, de su suministro eléctrico”, subrayó Sánchez.
Atención directa a los vecinos
El contacto permanente con los afectados ha sido una de las prioridades de este protocolo. Desde la activación de los teléfonos de asistencia, se han recibido decenas de llamadas para cuestiones diversas: recogida de enseres, revisión del arbolado, asesoramiento sobre pólizas de seguros, apoyo psicológico o dudas sobre la habitabilidad de las viviendas.
En materia de limpieza y retirada de voluminosos, el Ayuntamiento ha atendido ya alrededor de 50 incidencias, mientras que el servicio de asesoramiento técnico ha tramitado cerca de 20 consultas vinculadas a pólizas e informes periciales. Además, el servicio de atención psicológica continúa activo para quienes necesiten acompañamiento en este proceso de recuperación.
Una respuesta coordinada
La actual alcaldesa en funciones, Sonia Lolo, destacó que la respuesta está siendo progresiva, organizada y eficaz. “La clave es que todos nuestros vecinos perciban que no están solos y que el Ayuntamiento se mantiene a su lado en cada paso de esta recuperación”, afirmó.
Esa coordinación se refleja en la combinación de recursos técnicos, humanos y logísticos puestos al servicio de los damnificados. Las brigadas municipales siguen trabajando a diario en la higienización de las áreas más afectadas, mientras los equipos especializados se ocupan de las tareas más técnicas como peritajes o revisión del arbolado dañado.
El reto de volver a la normalidad
La normalidad tras un incendio no se mide solo en cifras de residuos retirados o en el restablecimiento de suministros. También implica devolver la confianza a los vecinos, asegurar que las explotaciones ganaderas puedan retomar su actividad y que las viviendas recuperen condiciones de habitabilidad.
Aunque el camino será largo, el compromiso municipal busca que ese regreso se produzca lo antes posible. La recogida de escombros, la limpieza intensiva y la atención personalizada son hoy las bases sobre las que Tres Cantos intenta levantar de nuevo el pulso de sus zonas rurales.









