Una nueva sentencia emitida por Juzgado Central de lo Contencioso 11 anula la vigente licencia del circuito del Jarama de San Sebastián de los Reyes por silencio administrativo positivo
Según informa el medio Economist&Jurist «El fallo de la sentencia declara «no otorgada por silencio positivo la licencia de actividad y funcionamiento a la actividad del Circuito del Jarama, conforme al proyecto denominado Proyecto de Instalación del Circuito del Jarama de 1973, debiendo adoptar el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes las medidas de restablecimiento de la legalidad urbanística que procedan e impone las costas a los dos demandados, RACE y Ayuntamiento de Sebastián de los Reyes».»

La previsión ante esta nueva tendencia es que tanto el RACE como el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes recurran la sentencia ante la Sala Contenciosa Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
Este tema vuelve a estar en actualidad debido a que los vecinos que viven en las urbanizaciones próximas al circuito denuncian una contaminación acústica superior a los 90 decibelios desde hace años y hacen hincapié en que nadie toma medidas para poner fin a esto.
Historia del circuito del Jarama
El automovilismo deportivo ha sido una faceta unida permanentemente al Real Automóvil Club de España sus orígenes. Cabe recordar que fue la celebración en 1903 de la carrera París-Madrid el desencadenante para que se procediese a la fundación del Club. Por eso, fue el RACE quien, en 1967, inaugurase el Circuito del Jarama, hito trascendental en la historia de nuestro país. Después de más de cincuenta años, la pista continúa albergando múltiples actividades.
Los primeros trabajos de explanación pudieron llevarse a cabo a lo largo de 1964. La pista tenía una longitud real de 3.432 metros, aunque lo homologado por la FIA fue de 3.404 metros, correspondiendo esta medición al trazado que realizaban los coches en la carrera. Las numerosas curvas de que consta el Circuito del Jarama hacían de él un circuito muy técnico, aunque lo amplio de su calzada, nueve metros, permitía su negociación en muy buenas condiciones. Para su construcción fueron necesarios más de dos millones de kilos de cemento y cuatro mil metros cúbicos de grava. El firme se estabilizó con una primera capa de cemento de un espesor de 15 centímetros, sobre la que se superpusieron diferentes capas de hormigón asfáltico, la última de ellas, llamada de rodadura, tenía una grava más fina que las anteriores. El resultado final fue una superficie excelente para la disputa de cualquier.
Desde entonces y hasta nuestros días, pruebas de los mundiales de Fórmula 1, motociclismo, y multitud de competiciones han hecho que el Circuito del Jarama se consagrara como uno de los circuitos más importantes a nivel mundial. Y no sólo eso, ya que ahora es también un lugar neurálgico de la capital en la acogida y realización de eventos para todo tipo de empresas.








