El municipio celebra el aniversario de su primera mención escrita con una conferencia que desvelará los secretos del documento de 1186. La cita, abierta a todos los vecinos, tendrá lugar este sábado 25 de abril a las 12:00 horas en la Sala Al-Artis.
Los vecinos de Valdeolmos-Alalpardo están de enhorabuena, ya que este mes de abril se cumplen nada menos que 840 años desde que el nombre de sus tierras apareciera por primera vez en un documento oficial. Para conmemorar este hito, se ha organizado una conferencia que promete ser un recorrido fascinante por el pasado.
El próximo sábado 25 de abril, la Casa de la Cultura de Alalpardo se convertirá en un túnel del tiempo. A partir de las 12:00 horas, la Sala Al-Artis acogerá un evento gratuito pensado para que grandes y pequeños, pero especialmente aquellos que sienten un arraigo profundo por esta zona, descubran las raíces de su hogar.
Halapardo y Valdecervis: los nombres del pasado
Uno de los aspectos más curiosos que se tratarán en este encuentro es la evolución de los nombres de nuestras localidades. Gracias a la investigación histórica, hoy sabemos que en el siglo XII la grafía y la pronunciación eran distintas a las actuales. En aquel lejano año 1186, lo que hoy conocemos como Alalpardo se registraba bajo el nombre de Halapardo, escrito con una «h» inicial y sin la segunda «l» que utilizamos hoy.
Por su parte, Valdeolmos no siempre fue el lugar de los olmos que sugiere su nombre actual. En el documento original, la localidad aparece mencionada como Valdecervis. Estos detalles, que podrían parecer simples curiosidades, son en realidad piezas fundamentales del rompecabezas de nuestra historia regional. Entender cómo y por qué cambiaron estos nombres nos ayuda a comprender mejor la evolución de la lengua y de la propia administración del territorio a lo largo de ocho siglos.
El Privilegio Rodado de Alfonso VIII
El eje central de esta conmemoración es un documento de un valor incalculable: un Privilegio Rodado expedido por el monarca Alfonso VIII. Este rey, una figura clave en la historia de Castilla y recordado por hitos como la batalla de las Navas de Tolosa, fue quien puso por escrito la existencia de estos asentamientos. El documento fue emitido en Talavera y tenía como objetivo conceder una propiedad, conocida como la heredad de «Alcazariella», al monasterio cisterciense de Santa María de Bonaval.
Lo que hace especial a este texto, más allá de su antigüedad, es su precisión geográfica. En él se describe la finca como un lugar «… situado por el camino que viene de Valdeciervos y va a Halapardo …». Esta frase, escrita hace ocho siglos, es el primer registro documental y la primera mención escrita de la existencia de las localidades que hoy conforman nuestro municipio. Es el certificado de nacimiento de nuestra comunidad.
Una investigación al servicio del vecino
La charla no será una lectura árida de datos antiguos, sino una explicación amena a cargo de Juan Ignacio Merino de Mesa. Su doble faceta como historiador y exalcalde del municipio le otorga una perspectiva única: conoce el rigor de los archivos y, al mismo tiempo, entiende el cariño que los vecinos procesan a su tierra. Merino de Mesa será el encargado de detallar los «entresijos y peculiaridades de tan singular documento», que actualmente se custodia en el Archivo Histórico Nacional (A.H.N.).
El objetivo es que la investigación histórica no se quede encerrada en las bibliotecas, sino que sirva para el fortalecimiento de la identidad cultural de todos los residentes. Es una oportunidad para mirar el paisaje actual, como el de la heredad de «Alcazariella» (hoy conocida como Los Arrompidos), con ojos nuevos.
Detalles de la jornada
La cita está programada para que nadie se quede fuera. Al ser una actividad de acceso gratuito, se espera una gran afluencia de vecinos interesados en la cultura local. El evento se desarrollará en un entorno cercano y accesible: la Calle Ejidos, número 8, donde se ubica la Casa de la Cultura de Alalpardo.
Es una ocasión perfecta para pasar una mañana de sábado diferente, aprendiendo sobre los privilegios reales, los monjes cistercienses y la vida en la Comunidad de Villa y Tierra de Talamanca, a la que pertenecían estas aldeas en el medievo. La organización destaca que esta es una importante conmemoración histórica que se espera poder celebrar cada año, convirtiéndose en un punto de encuentro recurrente para todos los que valoran el patrimonio de Valdeolmos-Alalpardo.










