La Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo ha vuelto a poner el foco en el colapso de la movilidad que sufren miles de residentes, concretamente en la carretera M-607. Tras los recientes anuncios de reuniones y estudios por parte de las administraciones públicas, los colectivos vecinales advierten que estos movimientos institucionales responden a la presión social y convocan una manifestación para el próximo 22 de marzo.
En los últimos días, diversas instituciones, como el Ayuntamiento de Tres Cantos y el de Colmenar Viejo, han hecho públicos una serie de encuentros oficiales y estudios técnicos destinados a buscar soluciones al problema de movilidad en la zona norte. Aunque desde el ámbito vecinal se valora de forma positiva que los ayuntamientos tomen la iniciativa, se subraya que este interés no es fortuito: «nada es casualidad». Para la asociación, el diálogo entre organismos es esencial, pero debe traducirse en soluciones reales y plazos concretos.
El corte de la M-607: una fecha clave el 22 de marzo
El descontento acumulado se visibilizará el próximo 22 de marzo. Para ese día, se ha convocado una manifestación en la que se plantea el corte de un tramo de dos kilómetros de la carretera M-607 en sentido Madrid, bajo el lema “Movilidad digna para Colmenar Viejo y su comarca”.

Demandas históricas: M-50, A-1 y transporte público
Entre las medidas que se han puesto sobre la mesa en las últimas comunicaciones oficiales figuran proyectos largamente reclamados por la comarca. Se están analizando estudios para mejorar el transporte urbano, la posible conexión de Tres Cantos con la A-1 y la histórica reivindicación del cierre norte de la M-50.
Sin embargo, la Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo recuerda que hay necesidades urgentes que no pueden esperar a grandes obras de infraestructura. Entre ellas, destaca el refuerzo del transporte público necesario durante las obras del tercer carril de la M-607 y la creación de planes de contingencia ante los fallos constantes de otros servicios.
El deterioro de Cercanías y la falta de alternativas
La situación del servicio de trenes es otro de los pilares de la queja vecinal. El grave deterioro de Cercanías, marcado por retrasos, incidencias y supresiones constantes, está castigando a quienes dependen del ferrocarril para sus obligaciones diarias. A esto se suma la ausencia de información en tiempo real, lo que aumenta la sensación de abandono entre los usuarios.
Especialmente crítica es la falta de autobuses lanzadera hacia la estación de Renfe de Colmenar Viejo cuando el servicio de tren falla. Al no existir un dispositivo ágil que absorba la demanda en los momentos de mayor incidencia, se generan esperas prolongadas que impiden la conciliación familiar y laboral.
Alerta ante el embudo circulatorio de primavera
El horizonte a corto plazo es preocupante debido a la planificación de las obras viales. Se espera que esta primavera la circulación entre Tres Cantos y Colmenar Viejo, en la carretera M-607, se vea reducida a un solo carril en uno de los sentidos.
Desde la asociación advierten que, si no se establecen alternativas suficientes tanto por carretera como por tren, el riesgo de un colapso total es evidente.










