Las obras de la planta de biogás en Colmenar Viejo ya han comenzado tras la concesión de la licencia de construcción, mientras la Plataforma Stop Biogás mantiene sus movilizaciones y recursos contra el proyecto. El Consistorio quiere explicar a los vecinos cómo funcionará la instalación y cuáles serán sus controles y compromisos.
La planta de biogás de Colmenar Viejo entra en una nueva fase con el inicio de las obras y con el Ayuntamiento preparando una campaña informativa dirigida a los vecinos. Durante las próximas semanas, informadores ambientales estarán en distintos puntos del municipio y en diferentes horarios para explicar cómo funciona este tipo de instalación y resolver las dudas de los vecinos.
La campaña incluirá también una publicación que se buzoneará en todos los domicilios de Colmenar Viejo. El material recogerá las principales características del proyecto, responderá a las preguntas más frecuentes y ofrecerá información para consultar la documentación técnica disponible, incluidos los más de 50 informes emitidos por distintas administraciones y entidades públicas.
El Ayuntamiento señala que se trata de una campaña informativa y didáctica, y que los informadores ambientales no representan a las empresas promotoras. Al mismo tiempo, el Consistorio asegura que seguirá controlando el cumplimiento de las condiciones, permisos y autorizaciones de la instalación y que actuará ante posibles incumplimientos o incidencias relacionadas con olores u otras molestias, incluida la suspensión de la actividad cuando legalmente corresponda.

Las obras ya están en marcha
El Ayuntamiento concedió la licencia de construcción a finales de julio. El expediente estaba respaldado por más de 50 informes emitidos por distintas administraciones y entidades públicas, según la información facilitada por el Consistorio.
La posición municipal es que no corresponde al Consistorio decidir sobre el proyecto al margen de la normativa, sino comprobar que la instalación cumple las condiciones fijadas por las distintas administraciones. El alcalde también ha señalado que cualquier incumplimiento que pueda detectarse durante la actividad deberá ser corregido.
Este planteamiento se produce mientras continúan las discrepancias con la Plataforma Stop Biogás Colmenar Viejo-Tres Cantos, que ha anunciado recursos y acciones judiciales contra distintas decisiones relacionadas con la planta.
Movilización vecinal el 20 de septiembre
La oposición al proyecto volverá a hacerse visible este domingo 20 de septiembre, con una movilización convocada en Colmenar Viejo.
La marcha partirá a las 11:30 horas desde la explanada de la Plaza de Toros y finalizará en la Plaza del Pueblo. Al término de la concentración está prevista la intervención del científico Fernando Valladares.
La plataforma reclama la paralización de las obras mientras se resuelven los procedimientos administrativos y judiciales que permanecen abiertos. Entre sus principales preocupaciones figuran el transporte de residuos, el tráfico pesado, los olores, las emisiones y los posibles efectos sobre el entorno y la población.
Los organizadores insisten en que su oposición no se dirige contra las energías renovables en general, sino contra las características, dimensión y ubicación de este proyecto concreto. También reclaman mayor información y participación de los vecinos en las decisiones relacionadas con la planta.
Qué se pretende hacer con los residuos
El proyecto está planteado como una instalación para aprovechar residuos orgánicos y transformarlos en biometano, un gas renovable que puede incorporarse a la red energética.
Según la información publicada por Crónica Norte sobre las características del proyecto, la instalación tendría capacidad para tratar hasta 75.000 toneladas de materia orgánica al año y producir alrededor de 60 GWh anuales de biometano. Esa producción se ha estimado como equivalente al consumo de calefacción y agua caliente de unos 11.700 hogares, aproximadamente 30.000 personas.
El proceso también permitiría aprovechar los residuos resultantes para producir materiales destinados a usos agrícolas. La finalidad es aplicar un modelo de economía circular, en el que parte de los residuos que actualmente necesitan tratamiento se conviertan en recursos energéticos.
Empleo y posibles beneficios para Colmenar
Entre los argumentos favorables al proyecto también se encuentran sus posibles retornos económicos y sociales. La información publicada por Crónica Norte recoge compromisos relacionados con empleo local, educación ambiental y diferentes beneficios para el municipio.
Entre ellos figura la posibilidad de que los nuevos puestos de trabajo de la planta prioricen a vecinos de Colmenar Viejo cuando estos cumplan los requisitos profesionales. También se ha planteado la utilización del biometano para cubrir necesidades energéticas y la puesta en marcha de medidas vinculadas a los centros educativos.
El convenio anunciado por el Ayuntamiento incluye además calefacción gratuita para los colegios municipales, una reducción de costes vinculados a la recogida de materia orgánica y otras aportaciones económicas y ambientales. El conjunto de estos beneficios ha sido valorado por el Consistorio en unos 3 millones de euros.

Control de olores y calidad del aire
Uno de los puntos que más preocupa a los vecinos contrarios al proyecto es el posible impacto de la instalación sobre los olores y la calidad del aire.
Frente a estas dudas, los responsables municipales han destacado que el proyecto contempla sistemas cerrados y recintos estancos, así como la sustitución de la antigua balsa abierta de lixiviados por un sistema cerrado y cubierto. También se ha planteado instalar una red de medición de la calidad del aire con al menos tres sensores en distintos puntos del municipio.
Desde el Ayuntamiento se rechaza además que la instalación vaya a funcionar con balsas abiertas o que vaya a tratar purines. Según la información publicada sobre el proyecto, el tratamiento se centrará en materia orgánica compatible con la producción de biogás, con un límite máximo de 75.000 toneladas anuales.










yo por mi parte poco me creo. no quiero la planta de Biogás. por otro lado la información la maneja quién quiere estar a favor de una planta de estas. no creo mucho en la política ni que piensen en nosotros como humanidad. y mucho menos en la calidad del aire a que respiramos y en la naturaleza. ya vemos todos los días en los telediarios como se manejan las informaciones los proyectos y los controles y cómo evalúan las cosas. luego a la larga vienen los líos y las catástrofes