El Hospital Universitario La Paz ha dado un paso importante en la medicina cardiovascular con la realización de un tratamiento endovascular mínimamente invasivo para tratar un falso aneurisma en la aorta ascendente. Esta innovadora intervención, que se realiza sin necesidad de cirugía convencional, mejora las opciones de tratamiento para pacientes que, debido a su estado de salud, no pueden someterse a una intervención quirúrgica tradicional.
La paciente, una mujer de 80 años, presentaba un falso aneurisma en la arteria principal del cuerpo, la aorta ascendente, tras varias complicaciones de salud que le habían debilitado considerablemente. Esta patología se caracteriza por una rotura contenida en la arteria, lo que pone en grave riesgo la vida del paciente si no se trata adecuadamente. Sin embargo, debido a su edad avanzada y las múltiples enfermedades asociadas, no era candidata para una cirugía abierta, la cual implicaría una circulación extracorpórea y otros riesgos elevados.
El equipo médico del Hospital La Paz, en un esfuerzo conjunto entre varios servicios, decidió utilizar un tratamiento mínimamente invasivo mediante el acceso a la arteria femoral. Gracias a este procedimiento, fue posible insertar una prótesis de arco aórtico para reparar el daño sin necesidad de realizar incisiones quirúrgicas, una opción mucho menos invasiva que la cirugía tradicional.
¿Cómo funciona este tratamiento?
El procedimiento consiste en introducir una prótesis a través de la arteria femoral, utilizando una punción guiada con ecografía para acceder a la arteria afectada. Desde allí, mediante el uso de catéteres, los médicos guían la prótesis a la zona exacta donde se encuentra el aneurisma. Todo el proceso se supervisa en tiempo real mediante rayos X para asegurar la precisión en la colocación de la prótesis.
El éxito de esta intervención es aún más relevante si se tiene en cuenta que la prótesis utilizada está diseñada específicamente para tratar todo el arco aórtico, una región clave de la arteria principal del cuerpo, que incluye las salidas hacia las arterias que van a los brazos y la cabeza. En este caso, los expertos decidieron centrarse solo en la parte afectada de la aorta ascendente para evitar riesgos adicionales, especialmente de ictus, al no intervenir en las arterias que alimentan el cerebro.

El valor de la colaboración interdisciplinaria
Este tratamiento ha sido posible gracias al trabajo conjunto de la Unidad Multidisciplinar de la Aorta Compleja, una iniciativa creada en 2021 por los servicios de Angiología y Cirugía Vascular y Cirugía Cardíaca del hospital. Esta unidad, que cuenta con la colaboración de expertos en diferentes áreas como Cardiología, Radiología y Anestesia, tiene como objetivo ofrecer tratamientos innovadores y coordinados a pacientes con enfermedades cardiovasculares extremadamente complejas, como los problemas en el arco aórtico.
La intervención de esta paciente es un ejemplo claro de cómo la colaboración entre distintos servicios puede abrir nuevas puertas a tratamientos que antes no estaban disponibles para ciertos pacientes. A través de este enfoque multidisciplinar, se consigue mejorar las terapias ofrecidas, aumentando las posibilidades de éxito incluso en casos graves.
Recuperación rápida y prometedora
Tras la intervención, la paciente experimentó una recuperación notable en un plazo de tan solo 48 horas. Este dato resalta la ventaja de los tratamientos mínimamente invasivos, que permiten una recuperación más rápida y menos dolorosa en comparación con las cirugías abiertas.
Este avance representa una gran mejora para el tratamiento de los falsos aneurismas y otras patologías complejas de la aorta, dando esperanza a aquellos pacientes que antes no tenían opciones debido a su alto riesgo quirúrgico.









