Según un estudio realizado por el Journal of the American College of Cardiology, el trote ligero es la clave para ser más longevos. Al contrario de lo que pueda parecer, un ritmo muy elevado de actividad física puede desembocar en consecuencias perjudiciales para nuestro organismo.
No por correr más rápido vas a conseguir mayor beneficio, todo lo contrario. Según un estudio realizado por el «Journal of the American College of Cardiology», correr es mejor en pequeñas cantidades y a baja velocidad. Las investigación refleja que las personas que corren de manera más extenuante son más propensas a morir que a aquellos que practican lo communmente denominado «jogging».
Correr más rápido igual es igual que no moverse del sofá
Practicar jogging entre 1, 2 y 4 horas a la semana está asociado, según este estudio, con una mortalidad más baja. Entre los participantes en la prueba que se ha venido realizando durante años, los investigadores concluyeron que las tasas de mortalidad entre los corredores con trote lento o moderado era mucho más baja que los corredores con ritmo elevado, cuyas tasas de mortalidad eran similares a los participantes en el estudio que llevaban una vida sedentaria.
Trote moderado, mayor esperanza de vida
Estos resultados son similares a los que han arrojado otros estudios anteriores. El incremento del ejercicio moderado al elevado puede causar más daño que beneficio. Es por ello que los expertos recomiendan correr un par de veces a la semana a un ritmo moderado podría elevar considerablemente la esperanza de vida.
Así que ya sabéis, no hace falta un esfuerzo muy grande para mejorar nuestras condiciones de vida.
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