Un cepo colocado en la ventana de una vivienda de Alalpardo acaba con la vida de un gato comunitario

El animal apareció con una pata prácticamente arrancada y la otra fracturada. No sobrevivió. El Ayuntamiento ha denunciado los hechos.

Una vecina de Alalpardo dio la voz de alarma al descubrir a un gato comunitario atrapado en un cepo de grandes dimensiones. Lo que encontró la Asociación Gata Lilit cuando acudió al lugar fue, según sus propias palabras, «uno de los rescates más horribles y crueles» que recuerdan en su trayectoria.

El animal presentaba una pata prácticamente arrancada y la otra fracturada. Las lesiones eran, según informó la propia asociación, incompatibles con la vida. El gato había perdido una cantidad de sangre tan elevada que no había posibilidad de salvarle. El tiempo que pudo haber permanecido atrapado en ese cepo —oxidado y de gran tamaño— es una incógnita, aunque desde la asociación apuntan a que probablemente fue prolongado.

Banner publicitario

La intervención de emergencia

La veterinaria llegó al lugar en apenas cinco minutos desde que recibió el aviso. Un vecino, que se encontraba en la zona, ayudó a sujetar al animal para que pudiera ser sedado antes de trasladarlo. El cepo era de tal envergadura que hubo que retorcerlo para poder introducirlo junto al gato en la jaula de captura, lo que da una idea de las dimensiones del instrumento utilizado.

La Guardia Civil también se personó en el lugar. Según relató la Asociación Gata Lilit, incluso los agentes quedaron impactados por la brutalidad de la escena. No es habitual que un dispositivo de este tipo aparezca en un entorno urbano o semiurbano, y su tamaño y estado apuntan a un uso deliberado con intención de causar daño.

La respuesta institucional

El Ayuntamiento de Valdeolmos-Alalpardo no tardó en reaccionar. Tanto el alcalde como Protección Civil se implicaron desde el primer momento, según destacó la propia asociación animalista, que agradeció públicamente su actuación. El consistorio ha presentado la denuncia correspondiente y ha anunciado que se perseguirá al responsable con todo el peso de la ley.

El Ayuntamiento recuerda que el uso o la colocación de cepos en una ventana está prohibido, que se trata de métodos de captura considerados destructivos y que pueden causar daño tanto a animales como a personas. La Ley de Bienestar Animal establece sanciones severas para quienes empleen métodos que impliquen daño, sufrimiento o la muerte de un animal.

Un acto deliberado, no un accidente

La Asociación Gata Lilit fue tajante en su comunicado: «Esto no ha sido un accidente. Esto es crueldad extrema.» Quien colocó un cepo de esas características, señalan, lo hizo con la intención de causar daño y sufrimiento. La asociación ha anunciado que tomará medidas legales, aunque advierte de que este tipo de procedimientos judiciales tienen un coste elevado y, sin representación letrada, muchos casos acaban sin consecuencias para el responsable.

Por ello, han lanzado un llamamiento público para que el caso tenga la mayor difusión posible: piden que se etiquete a plataformas de defensa animal, a medios de comunicación y a organizaciones como PACMA, con el objetivo de obtener visibilidad y apoyo legal. «No podemos permitir que alguien capaz de hacer esto quede impune», concluyeron en su mensaje.

El contexto legal del maltrato animal en España

El uso de cepos para la captura de animales en espacios habitados no solo está prohibido por las ordenanzas municipales, sino que choca de frente con la legislación estatal vigente. La Ley de Bienestar Animal, aprobada en España en 2023, tipifica como infracción grave o muy grave el empleo de métodos que provoquen sufrimiento innecesario a los animales, con multas que pueden alcanzar cifras considerables dependiendo de la gravedad del caso. Si además se acredita la intencionalidad, la vía penal queda abierta.

En este caso, tanto el tamaño del cepo como su estado —oxidado— y su colocación apuntan a una acción premeditada. Las investigaciones están en marcha y el Ayuntamiento ha dejado claro que no piensa archivar el asunto.

El gato de Alalpardo no pudo salvarse. Pero que su caso sirva para que el responsable rinda cuentas y para que no vuelva a ocurrir algo similar es, ahora mismo, el objetivo de quienes lo intentaron rescatar.

Banner publicitario
Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!