Un bebé de tan solo tres meses con una grave obstrucción renal ha sido operado con éxito mediante cirugía robótica en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Es la primera vez que se realiza una intervención de estas características en España a un paciente de tan corta edad, y el niño recibió el alta apenas dos días después sin complicaciones.
El pasado 11 de mayo, el Hospital público 12 de Octubre de la Comunidad de Madrid alcanzó un hito médico sin precedentes en nuestro país: operar con tecnología robótica a un bebé de solo tres meses que sufría una obstrucción en el riñón que le impedía orinar con normalidad. Nunca antes en España se había realizado una cirugía de este tipo en un paciente tan pequeño con esta patología renal.
La intervención fue llevada a cabo por el equipo de la Sección de Urología Infantil, integrada dentro del Servicio de Cirugía Pediátrica del hospital madrileño, un servicio que ya es referente nacional para los casos más complejos en los niños más pequeños.
Una obstrucción en la conexión entre el riñón y el uréter
El pequeño tenía una obstrucción en la zona de conexión entre el riñón y el uréter, el conducto que lleva la orina hacia la vejiga. Esta estrechez impedía que el líquido fluyera con normalidad y estaba dañando de forma progresiva la función del riñón.
Durante la operación, los cirujanos extirparon la parte obstruida y reconstruyeron la vía urinaria, reconectando el riñón con el uréter para que el flujo volviera a funcionar correctamente. Los primeros datos de seguimiento son positivos: la obstrucción se ha corregido y el riñón está drenando la orina de manera adecuada.

El enorme reto de operar en un espacio diminuto
Para entender la dificultad técnica de esta intervención hay que tener en cuenta un dato: en un bebé de tres meses, el riñón mide aproximadamente cinco centímetros, un tamaño comparable al de una ciruela. Operar en ese espacio tan reducido, dentro del abdomen de un recién nacido, exige una precisión extraordinaria.
El desafío se multiplica porque los instrumentos quirúrgicos robóticos han sido diseñados originalmente para adultos. Adaptarlos a la anatomía de un lactante requiere una preparación y una técnica muy depuradas por parte de todo el equipo: cirujanos, anestesistas y personal de enfermería deben actuar de manera perfectamente coordinada para garantizar la seguridad del paciente en todo momento.
Las ventajas del robot que hicieron posible la operación
La cirugía robótica ofrece capacidades que la cirugía convencional no puede igualar en casos como este. El sistema permite ver el campo quirúrgico en tres dimensiones y con una gran ampliación de la imagen, lo que facilita trabajar con una precisión milimétrica. Además, los brazos del robot filtran los posibles temblores de las manos del cirujano, lo que resulta especialmente valioso en procedimientos reconstructivos tan delicados como este.
Gracias a estas ventajas tecnológicas, la operación no solo fue posible, sino que resultó segura. El bebé no presentó ninguna complicación durante la intervención ni en el postoperatorio inmediato, y recibió el alta a las 48 horas. Actualmente continúa bajo seguimiento médico para confirmar que la recuperación sigue su curso favorable.
Un centro de referencia con más de 50 operaciones robóticas en niños
El 12 de Octubre no es nuevo en este tipo de cirugías. Su Servicio de Cirugía Pediátrica ha realizado hasta la fecha más de 50 intervenciones con el robot Da Vinci en pacientes pediátricos, lo que le ha permitido acumular la experiencia necesaria para afrontar casos cada vez más complejos y en niños de menor edad.
Este éxito consolida al hospital como uno de los pocos centros en el mundo capaces de realizar este tipo de procedimientos en bebés tan pequeños. De hecho, hasta ahora apenas existían casos documentados similares, y los escasos precedentes se habían registrado únicamente en Asia. El logro abre la puerta a que, en el futuro, la cirugía robótica pueda aplicarse de forma progresiva a más situaciones clínicas en los pacientes más pequeños y vulnerables.












