La Comunidad de Madrid experimenta un crecimiento demográfico histórico que ya supera los 7,1 millones de habitantes, impulsado especialmente por el renacer de los municipios pequeños y un aumento significativo de la natalidad en toda la región.
El mapa de Madrid está cambiando. Los datos del análisis presentado por el Gobierno regional, basado en cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) hasta 2025, revelan que las localidades con menos de 2.500 vecinos son las que más crecen, con un repunte del 15,77% desde 2019. Este fenómeno no es aislado, ya que los municipios con menos de 5.000 habitantes han subido un 14%, una cifra que pulveriza la media nacional para este tipo de poblaciones.
Este interés por la vida rural se refleja en hitos como el de Torrelaguna, que en 2025 ha logrado superar por primera vez la barrera de los 5.000 residentes. Incluso en los núcleos más diminutos de la Sierra Norte se percibe movimiento: Robregordo destaca como el pueblo que más ha crecido proporcionalmente en el último año, pasando de 73 a 79 vecinos.

El sur y el este ganan protagonismo
En el entorno metropolitano, el ranking de las ciudades más pobladas ha sufrido variaciones importantes. Por primera vez, Getafe entra en el grupo de los cinco municipios con más vecinos (193.238), desplazando a Fuenlabrada, que ha sido la única gran ciudad del sur en perder población desde 2024. Mientras tanto, Madrid capital se mantiene como el gran motor con más de 3,5 millones de habitantes.
Zonas como el sudeste y el sudoeste han caminado de la mano con crecimientos superiores al 14% en los últimos cinco años. En estas áreas, destacan localidades como Arroyomolinos, que ostenta el título de ser el municipio con la edad media más joven de la región (36 años), y Paracuellos de Jarama, con una media de 37,7 años.

Medidas para fijar población y servicios
Para consolidar esta tendencia y evitar que los nuevos vecinos se marchen, se han puesto en marcha iniciativas como el programa Pueblos con Vida, que cuenta con una inversión de 155 millones de euros hasta 2026. El objetivo es claro: revitalizar 142 municipios que, aunque ocupan el 67% del territorio regional, solo albergan al 8,8% de la población.
Entre las ayudas directas destacan las subvenciones de hasta 10.000 euros para mantener comercios y hostelería en zonas rurales, así como la mejora de la estética de los cascos históricos. Además, para facilitar el día a día sin necesidad de largos desplazamientos, se ha reforzado la Oficina Móvil de Atención al Ciudadano y se han instalado 61 nuevos cajeros automáticos en pueblos que carecían de servicio bancario presencial.

Foto: D.Sinova
Salud y bienestar en el entorno rural
La atención sanitaria también se adapta a este nuevo escenario. Se han aprobado ayudas para 52 farmacias rurales distribuidas en 70 municipios, enfocadas en ofrecer un seguimiento personalizado a los pacientes. Este plan incluye la creación de una red de Pueblos Cardioprotegidos dotados con desfibriladores y un sistema de pastilleros controlados para ayudar a las personas mayores o con problemas cognitivos a organizar su medicación diaria.
El fin del invierno demográfico
Uno de los datos más optimistas del informe es el repunte de la natalidad. En 2025, la Comunidad de Madrid registró 52.450 nuevos nacimientos, lo que supone un incremento del 3,3% respecto al año anterior, triplicando la media nacional, que se situó en el 1%. Localidades como Arroyomolinos y Navalcarnero lideran esta estadística en el sudoeste, concentrando el 40% de los partos de su zona el pasado año.
Proyecciones para una región de 8 millones
El futuro de la región apunta hacia un crecimiento sostenido. Se estima que en los próximos 15 años Madrid ganará un millón de habitantes adicionales, alcanzando los 8 millones de personas en 2039. Para dar respuesta a este reto, se están movilizando inversiones que superan los 7.000 millones de euros en obra pública.
El consejero Miguel Ángel García Martín ha subrayado la magnitud de los proyectos en marcha: «En total, estamos movilizando más de 7.000 millones de euros en inversión pública, que superan los 25.000 millones si sumamos la inversión privada asociada a estos proyectos, para que todos madrileños, con independencia de su lugar de residencia, cuenten con las mejores infraestructuras y servicios públicos de calidad».
Entre estas infraestructuras destacan la Ciudad de la Salud, la Ciudad de la Justicia y el proyecto de regeneración urbana Madrid Nuevo Norte. También se contempla la ampliación de las líneas 3, 5 y 11 de Metro, la compra de 80 nuevos trenes y la construcción de 40 residencias para mayores y 14.000 viviendas del Plan VIVE.









